Siete policías paraguayos y al menos nueve campesinos murieron hoy y alrededor de otras cien personas resultaron heridas en una emboscada perpetrada durante el desalojo de una hacienda en el departamento de Canindeyú, en el noreste del Paraguay, informaron las autoridades.

Las muertes se produjeron luego de que más de 300 policías se enfrentaran a tiros con grupos de campesinos sin tierras durante una operación de desalojo por orden judicial en la hacienda Morumbí, del conocido empresario y político Blas N. Riquelme.

El hecho ocurrió en la Colonia Ybyrá Pytá, a unos 380 kilómetros al noreste de Asunción, en Canindeyú, colindante con el estado brasileño de Paraná.

El ministro paraguayo de Interior, Carlos Filizzola, confirmó en una rueda de prensa la muerte de siete policías y de al menos nueve a diez campesinos.

Anteriormente se había informado solo de que seis policías habían perdido la vida y había habido medio centenar de heridos en ambos bandos.

Filizzola, quien se reunió con el jefe de Estado, Fernando Lugo, y el ministro de Defensa, Catalino Roy, mencionó que hasta el momento desconocen si está vinculado a estos hechos el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), una banda criminal que opera en las regiones boscosas del centro y noreste del país.