El volante chileno Jorge Valdivia dijo que su esposa manoseada cuando la pareja fue secuestrada la semana pasada en Brasil, y señaló que todavía no sabe si permanecerá en el fútbol brasileño.

Valdivia indicó el jueves que temió por su vida y que el criminal tocó las partes íntimas de su esposa durante su secuestro el 7 de junio mientras intentaban alquilar una película en un centro comercial en la ciudad más grande de Sudamérica.

"Pasamos tres horas de terror", recordó Valdivia en rueda de prensa.

Señaló que el abuso sexual ocurrió cuando salió del vehículo para sacar dinero para el plagiador, pero su esposa Daniela se lo contó después que regresaron a Chile.

"Eso empeoró todo", expresó el jugador de la selección chilena en el Mundial de 2010. "Me sentí impotente al saber que tocó los senos de mi esposa cuando yo no estaba".

Sostuvo que su esposa, que también es chilena, no le dijo lo que pasó de inmediato porque él ya estaba demasiado nervioso y estresado.

El supuesto criminal fue arrestado después que la policía analizó los videos de las cámaras de seguridad que grabaron el secuestro. El hombre manejaba un vehículo hurtado cuando fue detenido, según la policía.

Valdivia señaló que las autoridades le dijeron que el criminal había sido arrestado antes por violación. Indicó que el individuo festejó cuando se enteró que había secuestrado a Valdivia e incluso llamó a sus amigos para vanagloriarse.

El chileno relató que el secuestrador los amenazó varias veces con matarlos.

"Creí que moriría. Cierro los ojos y veo la imagen de esta persona apuntándonos con la pistola a la cabeza y diciendo que nos mataría si hacíamos algo. Dijo que había matado antes y que se escapó de la cárcel. Fue difícil, pasamos tres horas entre la vida y la muerte".

El mediocampista de 28 años le dijo recientemente a la prensa chilena que probablemente no continuará su carrera en Brasil, aunque el jueves indicó que no había tomado una decisión sobre su futuro con el club Palmeiras.

Dijo que tratará de convencer a su esposa de regresar a Brasil, pero sabe que no será fácil porque ella teme que el criminal busque venganza cuando salga libre.

Valdivia tiene contrato con Palmeiras hasta 2015 y los dirigentes del club dijeron que no lo dejarán irse sin alguna compensación económica.