Quizás lo único que Michael Thompson tiene que hacer para seguir en la delantera del Abierto de Estados Unidos es no meterse en problemas.

También Tiger Woods.

El Club Olímpico volvió a tragarse a muchos de los mejores golfistas del mundo el viernes, cuando la mayoría de los jugadores firmaron tarjetas sobre par y mandaron sus tiros fuera del fairway.

Jim Furyk completó una ronda de 69 golpes, uno debajo del par. Su acumulado tras las dos rondas es también de uno bajo par, con lo que se colocó de manera provisional como líder.

Thompson tuvo una primera ronda sensacional, al rubricar una tarjeta de 66 impactos, cuatro bajo par, con lo que tomó una ventaja de tres golpes respecto de Woods y David Toms. Por la tarde, cuando los tres hicieron sus tiros de salida, Furyk era el otro jugador que había logrado colocarse por debajo del par.

Luke Donald, primero del ranking mundial, y Rory McIlroy, el campeón defensor del torneo, podrían verse en la situación vergonzosa de no pasar el corte. Donald cerró la segunda ronda con 11 encima del par y McIlroy con 10.