La agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's ha afirmado hoy que la zona euro y la banca europea han entrado en una fase crucial y que las elecciones griegas, la reunión del G20, y los próximos consejos ministeriales y cumbres de la UE jugarán un papel importante a la hora de definir su futuro.

Standard & Poor's (S&P) recuerda en un comunicado que, de los 50 bancos europeos más grandes calificados por la agencia, 27 tienen una nota con perspectiva negativa por el complicado clima económico y financiero en toda la UE.

Explica, además, que en algunos casos esto se debe al menos parcialmente a que las deudas soberanas a las que están expuestos también tienen una perspectiva negativa.

La agencia de calificación de riesgos ha otorgado a las restantes 23 entidades - principalmente con sedes en Francia, Alemania, Suecia y el Reino Unido- una perspectiva estable.

"La preocupación de los mercados sobre la solvencia de bancos de la zona euro permanece marcada después del alivio breve que ha proporcionado la inyección de capital del Banco Central Europeo (BCE) en el primer trimestre", señala S&P.

La agencia señala que "eventos claves" en las últimas semanas, como la parálisis electoral en Grecia, la nacionalización de BFA-Bankia y el acuerdo del Eurogrupo para prestar hasta 100.000 millones de euros a España para recapitalizar la banca han vuelto a poner el foco de los mercados en la salud financiera de gobiernos y bancos, en el apetito de la zona euro de actuar y en el riesgo de contagio si un país abandonara la moneda única.

Por todo ello, "la zona euro ha entrado en una fase crucial y las citas en las próximas semanas, tales como las próximas elecciones griegas, las reuniones de la UE y la cumbre del G20 jugarán un papel importante a la hora de definir la dirección futura" del área de la moneda común, sostiene S&P.

El resultado de estos acontecimientos podría llevar a la agencia de calificación de riesgos a revisar sus cuatro expectativas claves para la banca europea, eso es, las previsiones económicas, las condiciones de financiación y liquidez, la capitalización y el apoyo gubernamental a las entidades, explica.

Una revisión a la baja de las expectativas dependiendo de lo que ocurra en las próximas semanas en la zona euro podría a su vez provocar que S&P rebaje los perfiles crediticios individuales de bancos europeos, advierte.