Los mandatarios de Italia y Francia hallaron terreno común el jueves sobre cómo enfrentar la crisis deudora europea, enfatizando que la disciplina financiera no debería venir a expensas del crecimiento al tiempo que exhortaron a que la región busque impulsar la confianza del mercado.

Fue la primera reunión bilateral entre el primer ministro italiano Mario Monti y el presidente francés Francois Hollande desde que éste asumió el puesto el mes pasado. En la jornada se disparó el interés de los bonos italianos ante los temores de que Italia pudiera ser el siguiente país, después de España, en requerir ayuda financiera.

Los puntos de vista esbozados por Monti y Hollande son contrarios a los que defiende la canciller alemana Angela Merkel.

La respuesta de Europa a la crisis "ha sido insuficiente para proteger al euro de la turbulencia del mercado", afirmó Monti. "Necesitamos reforzar los puntos débiles del sistema" tanto en la economía como en las finanzas.

Ambos líderes coincidieron que el enfocarse en el crecimiento no implica abandonar la disciplina presupuestal.

"Pero la disciplina en la cuenta pública es insuficiente para tener crecimiento, impulsar el desarrollo y crear empleos", afirmó Monti.

Los dos líderes también conversaron sobre el lanzamiento de los eurobonos — emitidos en forma conjunta para distribuir el riesgo deudor — que ambos respaldan. Alemania se opone a esos bonos por el temor de que deriven en una recaudación de impuestos laxa.

Monti hizo notar que Italia y Francia han contribuido entre ambas al 40% de los fondos de rescate de la eurozona, hecho que dijeron respalda la legitimidad de sus puntos de vista.

La necesidad de actuar para impulsar la confianza del mercado en el euro fue evidente en los movimientos registrados el jueves en el mercado de bonos.

Italia pagó una tasa del 5,3%, comparada con 3,91% el mes pasado y la mayor desde diciembre, para vender 3.000 millones de euros (3.760 millones de dólares) en los papeles a tres años. Todos los bonos en subasta se vendieron.

La elevada tasa deja entrever cómo a los inversionistas les preocupa cada vez más que Italia se desestabilice a consecuencia de la agitación de los mercados en España y pueda tener problemas en el pago de su deuda.

Para impulsar la confianza en el euro, Hollande dijo que se debe forjar una solución no sólo entre Francia e Italia, sino con otros países antes de la cumbre europea del 28 de junio.

"Lo primero es el crecimiento, lo segundo es la estabilidad... y el tercer punto es profundizar la unión monetaria del euro", afirmó el mandatario francés.