Ségolene Royal, la expareja del presidente francés, François Hollande, se mostró muy afectada por las declaraciones de la actual compañera de éste, Valérie Trierweiler, en apoyo de su rival en las legislativas del domingo, y denunció una traición y revancha de socialistas apoyados por la derecha.

"Como mujer y política pido que se me respete, igual que debe respetarse el apoyo político que me aporta el presidente de la República como única candidata de la mayoría presidencial", subrayó en una entrevista publicada hoy por "Libération" Royal, en la que denunció la posición del candidato socialista disidente que compite con ella por el escaño en La Rochelle (oeste).

La excandidata socialista a las presidenciales de 2007 y madre de los hijos de Hollande (con quien vivió veinte años) no nombró en la entrevista a Trierwiler, aunque desde ayer se había mostrado "herida" por el "tuit" que ésta había lanzado el lunes en apoyo de ese candidato socialista, Olivier Farloni, quien durante muchos años ha sido un fiel seguidor de Hollande.

También insistió en que no se da "nunca por vencida", pese a que una encuesta divulgada ayer la da como perdedora en la segunda vuelta del domingo con un 42 % de los votos, frente al 58 % de Farloni.

Royal hizo hincapié que, de acuerdo con ese sondeo, el candidato socialista -que es el "número dos" del ayuntamiento de La Rochelle- recibirá el 83 % de los sufragios de los votantes que el 6 mayo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales votaron por el conservador Nicolas Sarkozy, y el 55 % de los que en la primera vuelta se habían pronunciado por la líder de la extrema derecha, Marine Le Pen.

Consideró que la voluntad de Falorni de mantenerse, pese a la regla de los socialistas de que el candidato de izquierda que quede en segunda posición en una primera vuelta debe retirarse, "es una traición intolerable".

Y denunció también la acción "revanchista" de algunos socialistas como el exministro Philippe Marchand que se han puesto del lado de su rival porque "no han aceptado nunca que una mujer tenga un destino político en el nivel más alto".

Royal, que ambicionaba la presidencia de la Asamblea Nacional que salga de los comicios del domingo -en la que se espera una amplia mayoría de izquierdas y tal vez incluso una mayoría absoluta socialista- cuenta con el apoyo del aparato de su partido (PS) y oficialmente con la de Hollande, que la designó como la candidata presidencial en el duelo de La Rochelle.

La primera secretaria del PS, Martine Aubry, que cuando Trierweiler lanzó su polémico "tuit" estaba haciendo campaña en las calles de La Rochelle junto a Royal, hoy cargó contra la acción de la actual compañera del jefe del Estado, de la que dijo que "tiene que ser más discreta".