El presidente estadounidense, Barack Obama, y la primera dama se reunieron esta noche con estrellas de Hollywood y la moda en un evento de recaudación de fondos de campaña en casa de la actriz Sarah Jessica Parker.

El encuentro, al que solo pudieron asistir medio centenar de personas que pagaron uno 40.000 dólares cada uno, también contó con la presencia de la oscarizada actriz Meryl Streep o la editora jefe de Vogue, Anna Wintour.

En la elegante reunión de famosos para recaudar fondos para la campaña de reelección, el presidente estadounidense pidió a los asistentes que apoyen un segundo mandato porque "todavía queda trabajo por hacer".

Obama criticó que los republicanos se hayan gastado 500 millones de dólares en anuncios para desprestigiarlo y subrayar que "es la culpa de ese en la Casa Blanca". Ese, añadió "es un mensaje elegante, que resulta que es erróneo, pero es escueto y cabe en una pegatina".

Sarah Jessica Parker, la actriz de la serie "Sex and the City", en su papel de anfitriona dio la bienvenida a la pareja presidencial a su casa y alabó la figura de Michelle Obama, a quien calificó de "nuestra radiante y extraordinaria primera dama".

Obama recordó que aún es necesario avanzar en la recuperación económica del país, como invertir en sanidad, ciencia o tecnología. En un momento de su discurso el presidente fue interrumpido por los aplausos del hijo de Sarah Jessica Parker, al que el presidente agradeció por "encender los ánimos de la multitud".

El presidente saludo a los escogidos asistentes en esta gran casa del West Village neoyorquino decorada para la ocasión con largas mesas y flores.

En su última parada para recaudar fondos, Obama se trasladó con su numerosa comitiva de coches, flanqueada por centenares de curiosos, al Hotel Plaza, donde 250 personas, que han pagado 10.000 dólares cada uno, pudieron asistir a una cena con el presidente y en la que actuó la cantante Mariah Carey.