El órgano antimonopolios de México autorizó una alianza que permitirá a la cadena de medios Televisa incursionar en el sector de la telefonía celular, aunque estableció varias condiciones en un intento por evitar riesgos de prácticas anticompetitivas en otros sectores como la televisión.

Televisa, el mayor productor de contenidos televisivos en español, informó que analizará las condiciones del órgano para decidir si las acepta o impugna el fallo.

La Comisión Federal de Competencia avaló que Televisa adquiera 50% de la empresa de telefonía celular Iusacell, propiedad de Grupo Salinas que también participa en el mercado de televisión abierta con TV Azteca, la segunda cadena del país.

Entre las condiciones establecidas por el órgano está una que apunta a que Televisa y Grupo Salinas no traten de impedir la incorporación de otros competidores al mercado de televisión que ambos dominan ahora, para lo cual el órgano dijo que a más tardar en 24 meses se tiene que licitar una tercera cadena de televisión abierta.

Con esta decisión se reconsidera una primera tomada hace cinco meses por la misma Comisión Federal de Competencia que rechazó la alianza por considerar que pondría en riesgo la competencia en el mercado de televisión. Televisa apeló la decisión y ahora el órgano antimonopolio revirtió su decisión y autorizó el acuerdo con diversas condicionantes.

Actualmente el mercado de telefonía móvil y fija es dominada por el magnate Carlos Slim, considerado uno de los hombres más ricos del mundo.

En telefonía fija, su empresa Telmex controla un 80% del mercado y en celular, su compañía Telcel tiene un 70%.

Televisa y Grupo Salinas concentran un 95% de las concesiones de televisión abierta.

Así como Televisa ha buscado entrar al mercado de telefonía celular, Slim ha intentado -sin éxito hasta ahora- incursionar en la televisión de paga.

Tanto las televisoras como el magnate han cruzado acusaciones de que se intenta evitar la entrada de unos al mercado del otro y viceversa.

Televisa había anunciado en 2011 la adquisición por 1.600 millones de dólares el 50% de Iusacell, que tiene apenas un 4,4% de participación en el mercado de telefonía celular.

La Comisión de Competencia señaló que luego de 24 meses no se ha licitado una tercera cadena de televisión abierta, se disolvería la sociedad entre Televisa y Iusacell y alguno de ellos vendería su participación al otro.

"Esta condición contrarresta eficazmente el incentivo de ambos grupos a entorpecer abiertamente la licitación por medio de litigios", señaló la Ccomisión en un comunicado.

Añadió que para verificar el cumplimiento de las condiciones, Televisa y Grupo Salinas deben someterse a auditorías independientes.

De no cumplir, las empresas también serían multadas hasta con el 10% de sus ingresos anuales.

"Televisa procederá a analizar los términos y condiciones previstos en la resolución respectiva, ya sea para aceptarlos o impugnar dicha resolución a través de los medios legales disponibles", señaló la compañía en un comunicado.