El presidente de EE.UU., Barack Obama, y su esposa Michelle, visitaron hoy las obras del nuevo World Trade Center, en el sur de Nueva York, acompañados por el alcalde de la Gran Manzana, Michael Bloomberg.

Durante la visita a la antigua "zona cero" de Manhattan, Obama recibió un informe actualizado sobre la marcha de las tareas de construcción en el lugar donde se erigían las Torres Gemelas antes de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

El presidente y la primera dama de EE.UU. tuvieron oportunidad de hacer un recorrido por una de las plantas de la Torre One World Trade Center, que desde finales de abril se ha convertido en el edificio más alto de la ciudad.

Pasadas las 18.30 hora local (23.30 GMT), los Obama procedieron a estampar su firma en la última viga que se instalará en el imponente rascacielos, arropados por el alcalde Bloomberg y los gobernadores de Nueva York y Nueva Jersey, Andrew Cuomo y Chris Christie.

"Quiero daros las gracias a todos los que estáis involucrados en este increíble trabajo", dijo el presidente, quien acto seguido pasó a saludar, uno a uno, a algunos de los operarios y obreros que están trabajando en las tareas de construcción de la torre.

Una vez completada, la Torre 1 del World Trade Center dominará el horizonte neoyorquino con sus 104 pisos y 541 metros de altura o 1.776 pies, una cifra simbólica porque fue el año que Estados Unidos se independizó formalmente del Imperio Británico.

La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, propietaria del WTC, aprovechó así la visita del matrimonio presidencial para celebrar oficialmente que el nuevo rascacielos ya supera en altura al emblemático Empire State.

Después de su visita a la antigua "zona cero", los Obama se trasladaron a la residencia de la actriz Sarah Jessica Parker para participar en una cena privada para recaudar fondos para la campaña de reelección del presidente.

A razón de 40.000 dólares el cubierto, a la cena fueron invitadas medio centenar de personas, entre las que se encontraron algunas caras conocidas como la directora de la edición estadounidense de la revista "Vogue", Anna Wintour.

Posteriormente, el presidente y la primera dama se trasladarán al hotel Plaza neoyorquino para participar en otro evento de recaudación de fondos que estará amenizado con una actuación de Mariah Carey.