El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, pidió a las autoridades de Libia la pronta liberación de los representantes de la Corte Penal Internacional (CPI) detenidos por supuesto espionaje, durante una rueda de prensa en Camberra.

"Las nuevas autoridades en Libia están cooperando de manera positiva con la Corte Penal Internacional y espero que esto conduzca a la liberación de los representantes en el país, tan pronto como sea posible", indicó Rasmussen, quien se encuentra en Australia de visita oficial, acompañado por la primera ministra, Julia Gillard.

La semana pasada cuatro miembros de la CPI, entre ellos la abogada australiana Melinda Taylor, fueron detenidos tras entrevistarse con Saif al Islam Gadafi, hijo del dictador Muamar al Gadafi, en una cárcel de la ciudad de Zintan, 180 kilómetros al suroeste de Trípoli.

El portavoz del Gobierno libio, Naser al Manaa, declaró ayer que según las investigaciones preliminares, la abogada y su traductora libanesa "sobrepasaron sus atribuciones y llevaron a cabo acciones que nada tenían que ver con su misión".

Junto a ellas está el abogado español Esteban Peralta y un colega ruso que decidieron permanecer en Zintan en solidaridad con sus compañeras, según indicaron a Efe varios responsables libios.

El embajador de Australia en Libia, David Ritchie, se reunió con Taylor, que cumple 45 días de "prisión preventiva" en Zintan, tras ser acusada de intentar entregar documentos considerados como una amenaza "a la seguridad nacional" al hijo de Gadafi.

La CPI quiere juzgar en La Haya a Saif al Islam por crímenes de lesa humanidad presuntamente cometidos al frente de las fuerzas del régimen de Gadafi durante las revueltas de insurgentes en Libia el año pasado, aunque las autoridades de Trípoli lo quieren someter a un proceso en este país.