Las entidades españolas acumulaban hasta mayo unas peticiones de financiación al Banco Central Europeo (BCE) de 315.438 millones de euros, ligeramente por encima de los 315.153 millones del mes anterior, lo que supone volver a batir un récord histórico.

Así se desprende de los datos publicados hoy por el Banco de España, que incluyen la subasta de liquidez realizada por el BCE en febrero, en la que se prestaron más de medio billón de euros, de los que una cuarta parte fueron a parar a bancos españoles.

Según los datos del Banco de España, las entidades españolas depositaron en el BCE 36.829 millones en mayo, 16.575 millones menos que en abril, cuando dejaron depositados en la entidad 53.404 millones.

De esta forma, la posición neta de la banca española se situó en mayo en 287.813 millones de euros, también la cifra más alta de la que se tiene registro hasta el momento.

Las peticiones de liquidez realizadas hasta mayo por la banca española seguían representando casi la cuarta parte del total solicitado al BCE por toda la banca de la zona del euro, que alcanzó los 1,07 billones de euros.

El BCE pretendía con la citada inyección de liquidez a tres años, la segunda en tres meses, facilitar crédito a un interés muy bajo, del 1 %, a los bancos del eurosistema para que éstos, a su vez, lo utilizaran para comprar deuda soberana y para prestárselo a familias y empresas y reactivar la economía.

Sin embargo, las tensiones que imperan en el mercado tres meses después hacen que los bancos recelen unos de otros y se resistan a prestarse dinero.