Representantes de los indígenas de la Amazonía y el oriente boliviano viajaron hoy a Brasil para denunciar al Gobierno de Evo Morales en la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20 por vulnerar, según ellos, los derechos de esas etnias.

Ocho delegados de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente de Bolivia (Cidob) participarán en un encuentro de nativos que se efectuará simultáneamente a la Conferencia Río+20, confirmó a Efe antes de viajar la vicepresidenta de esa organización, Nelly Romero.

"Las autoridades dicen que hay muchos artículos en la Constitución (boliviana) donde podemos ser protegidos, o que nos dan la oportunidad de desarrollarnos, pero lamentablemente se ha vulnerado la Constitución, los convenios internacionales y la Declaración de las Naciones Unidas", sostuvo Romero.

La Cidob, que reúne a 34 etnias del oriente y la Amazonía, apoyó el llamado "Pacto de Unidad", una coalición de indigenistas, izquierdistas y nacionalistas que respaldó a Morales desde 2004 y fue fundamental para su triunfo en las elecciones generales de 2005.

Pero ese sector se alejó del Gobierno por la insistencia de Morales en construir una carretera financiada por Brasil que unirá el centro y el noreste amazónico, atravesando el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

Los amazónicos temen que esa carretera ocasione daños ambientales en esa reserva rica en flora y fauna, y promueva una invasión de productores de hoja de coca, base para producir cocaína, de la zona vecina del Chapare, feudo sindical y político del gobernante.

Los nativos lograron en 2011, con una marcha de 66 días, que Morales promulgase una ley que prohíbe cualquier proyecto vial en el Tipnis, pero el mandatario se arrepintió y ahora promueve una consulta entre los habitantes del parque para validar la carretera.

Algunos nativos leales al Gobierno respaldan ese proceso, pero los que defienden el parque iniciaron a fines de abril una nueva marcha de la Amazonía a La Paz contra la consulta y para exigir a Morales que desista definitivamente de construir la vía.

Este sector sostiene que la consulta que quiere el Gobierno vulnera sus derechos, porque debió hacerse antes de contratar el crédito con Brasil para la carretera.

El Gobierno y los indígenas, que ya están a 130 kilómetros de La Paz, no han logrado dialogar hasta ahora porque los nativos acusan a Morales de "autoritario" y de violar sus derechos, mientras que él les sindica de conspirar y estar manipulados por la oposición.

Según Romero, "pareciera que fuera pecado pensar distinto" porque cuando los indígenas reclaman algo, las autoridades "amenazan con todo y nos dicen que les queremos colgar, que somos de la derecha o que estamos guiados por las oenegés".

La dirigente agregó que lo único que buscan los nativos es defender sus derechos.