El presidente francés, François Hollande, reiteró hoy que las tropas de combate que su país tiene en Afganistán se retirarán ante de fin de año, y lo vinculó con la voluntad manifestada por el jefe del Estado, Hamid Karzai, de "asumir las riendas de su destino".

"Ha llegado la hora de la transición, que las mismas autoridades afganas piden para tomar las riendas de su destino", señaló Hollande, que a ese respecto hizo alusión a una conversación telefónica que había mantenido con Karzai unas horas antes.

El jefe del Estado francés, que presidía en los Inválidos de París una ceremonia de homenaje a cuatro militares muertos el sábado pasado en Afganistán junto a dos intérpretes locales, recordó que ya han transferido algunos sectores a las fuerzas afganas.

Dijo que el proceso va a continuar, según el programa que anunció nada más llegar a su cargo a los otros miembros de la coalición.

"Nuestras tropas combatientes iniciarán la salida del territorio afgano en las próximas semanas y eso terminará a finales de año", indicó antes de admitir que la operación implica "riesgos" pero se va a hacer "con orden y con seguridad".

Hollande, que condecoró con carácter póstumo a los cuatro militares con la Legión de Honor, dijo que "murieron por valores justos y elevados" como la libertad.

Recordó que Francia tiene desplegadas tropas en Afganistán desde finales de 2001 en el marco de una coalición y en virtud de la "legalidad internacional" de la ONU que tenía entre otros objetivos combatir el integrismo.

El homenaje contó con la presencia de varios miembros del Gobierno, empezando por el primer ministro, Jean-Marc Ayrault, pero también del anterior presidente francés, el conservador Nicolas Sarkozy, en su primer acto oficial en tanto que ex jefe del Estado desde que dejó el poder hace todavía menos de un mes.

Un total de 87 soldados franceses han muerto en la misión de Afganistán en los diez años y medio que ha durado. Actualmente siguen allí 3.500 militares de los cuales 2.000 saldrán antes de finales de año.