El secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner, propuso en la primavera de 2011 abandonar su cargo y ofreció que la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, le sustituyera, reveló hoy el Washington Post.

El actual responsable del Tesoro alegó motivos personales -su familia se trasladaba a Nueva York- para renunciar al puesto que asumió desde la llegada del presidente Barack Obama a la Casa Blanca, en enero de 2009, y después de desempeñar un papel clave como jefe de la Reserva Federal de Nueva York en la crisis de Lehman Brothers.

Geithner tenía que proponer a la Casa Blanca un sustituto que se hiciera cargo de la compleja crisis global tras el crack financiero de 2008 y en plenas tensiones en Europa, y que tuviera perfil internacional.

Por ello, optó por Hillary Clinton, actual Secretaria de Estado, indicó el diario estadounidense en su edición digital.

Según miembros de la Administración Obama, las conversaciones comenzaron a prosperar en privado, ya que Clinton se ajustaba al perfil necesario para dirigir el Tesoro y ya había expresado su intención de tomarse un descanso del cargo de jefa del Departamento de Estado, que consideraba muy duro debido a los frecuentes viajes.

Los testigos en aquellos intercambios de propuestas aseguraron que Clinton se mostraba cauta con el cambio de cartera, mientras que otros confiaban que su experiencia internacional ayudara en los cruciales acontecimiento económicos mundiales.

Finalmente, al tiempo que se intensificaron las tensiones entre demócratas y republicanos en el Congreso para acordar un aumento del techo de la deuda, la Casa Blanca descartó el relevo.

Tanto Clinton como Geithner han hecho público su deseo de no repetir en el equipo de Obama si el presidente es reelegido en las elecciones de noviembre, tras un primer mandato repleto de desafíos en el ámbito económico y duros embates con la oposición republicana en un Legislativo bloqueado.