El candidato presidencial puntero de México anunció el jueves que, de ganar las elecciones generales de julio, el general colombiano que derribó a Pablo Escobar será su asesor de seguridad en la ofensiva federal contra el crimen organizado.

Enrique Peña Nieto reveló que nombrará al ex director de la Policía Nacional de Colombia, general Oscar Naranjo, como asesor después de los comicios de 1 de julio.

Naranjo dijo a The Associated Press que la oficina de campaña de Peña Nieto se le acercó para pedirle que trabaje con el candidato en un cargo de asesor en caso de que gane las elecciones. Agregó que él no tendría una función operativa y se mantendría fuera de la jerarquía gubernamental.

Por su parte, Peña Nieto recalcó que su prioridad es reducir la ola de violencia que afecta a los mexicanos por la ofensiva federal contra el narcotráfico, que ha dejado más de 47.000 muertos desde 2006, un contraste con la estrategia del presidente Felipe Calderón que se centra en la detención de los capos de la droga.

Los analistas han señalado que la estrategia de Peña Nieto podría significar que los narcotraficantes que trabajen discretamente no serán molestados por la justicia. Pero Naranjo dijo en la conferencia de prensa el jueves que todos los cárteles serán tratados de la misma manera.

Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), dijo en rueda de prensa que Colombia es un ejemplo de éxito en la estrategia de la guerra contra el narcotráfico.

"He venido señalando con toda puntualidad en dónde está la estrategia que vamos a seguir, ajustar la estrategia que ahora se ha seguido para tener un objetivo central, que es reducir la violencia", dijo Peña Nieto el jueves.

Ni Peña Nieto ni Naranjo revelaron detalles sobre la estrategia.

Naranjo, de 55 años, se retiró el 12 de junio de su puesto como director de la Policía Nacional de Colombia. Desempeñó un papel crucial en desmantelar los cárteles de drogas más peligrosos del país sudamericano en su carrera de 36 años. Ello incluyó la muerte de Pablo Escobar en 1993 y el desmantelamiento de los cárteles de Medellín y Cali.

Naranjo también es el arquitecto de la Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional de Colombia, la más avanzada de Latinoamérica.

Estados Unidos reconoció que su estrategia era modelo en la guerra contra el narcotráfico para otros países latinoamericanos.

El nombramiento da un impulso a la campaña de Peña Nieto, que ha sido atacada con acusaciones de que figuras destacadas del PRI recibieron millones de dólares en sobornos del cártel narcotraficante de los Zetas. Sus rivales acusan al partido de haberse coludido con pandillas criminales en varios estados durante los 71 años que mantuvieron el poder en la presidencia.

La decisión también envía el mensaje de que Peña Nieto mantendrá una relación cercana con agencias estadounidenses, similar a la que construyó el actual presidente Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN) al declarar la guerra contra el crimen organizado días después de la toma de protesta. Peña Nieto acusó al actual presidente de haber manejado mal el combate contra la delincuencia organizada, que ha ocasionado un deterioro en la imagen del partido gobernante.

Antes, Peña Nieto y sus asesores habían dicho que restarían importancia al decomiso de drogas y arresto de líderes narcotraficantes, favoreciendo en su lugar un enfoque a la reducción de la violencia contra los ciudadanos comunes. Tales declaraciones suscitaron preocupación en Estados Unidos ante la posibilidad de que aflojaría en la guerra contra el tráfico de narcóticos.

Naranjo, quien se jubiló el martes, ha trabajado desde hace mucho tiempo de manera cercana con el Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA) y ha estado trabajando de cerca con funcionarios judiciales mexicanos de alto rango en años recientes.

Fue asesor en la región, incluido el gobierno actual del presidente mexicano Felipe Calderón.

Naranjo fue director de Inteligencia del "Bloque de Búsqueda", un equipo especial de la policía que rastreó y mató a Escobar en diciembre de 1993.

Como director de la Policía Nacional de Colombia desde 2007, Naranjo logró capturar, matar u obligar a rendirse a todos los principales narcotraficantes colombianos, menos uno.

Sus detectives también recopilaron la información de espionaje crucial que llevó a la muerte de dos de los tres líderes rebeldes de izquierda en Colombia desde 2008.

Sin embargo, analistas dicen que la policía colombiana tuvo mucho menos logros en otros frentes bajo el mando de Naranjo.

Los secuestros y los homicidios diminuyeron drásticamente, pero las bandas criminales siguen surgiendo en las provincias, controlando el tráfico de drogas, extorsionando e imponiendo impuestos a la minería ilegal de oro. Colombia sigue siendo además la nación más mortífera para los líderes de organizaciones sindicales.

Naranjo dijo a la AP que planea dividir su tiempo entre México y Washington, D.C., a partir del mes próximo.

La ventaja de Peña Nieto en la contienda electoral ha disminuido en semanas recientes ante los escándalos de corrupción y por un movimiento estudiantil que busca evitar que el PRI, que gobernó casi con control total durante siete décadas hasta 2000, regrese al poder. Aún así, las encuestas de opinión revelan que mantiene una ventaja de dos dígitos sobre sus contrincantes políticos a la presidencia de México.

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El periodista de The Associated Press Michael Weissenstein reportó desde la Ciudad de México. Frank Bajak reportó desde Bogotá, Colombia.