El Gobierno de Panamá anunció hoy que pondrá en venta casi la mitad de sus acciones en la empresa telefónica mixta Cable & Wireless, filial de la firma británica del mismo nombre, informó hoy una fuente oficial.

Cable & Wireless entró en el mercado panameño en 1997, tras pagar 652 millones de dólares al Estado para adquirir el 49 % de las acciones de la antigua empresa estatal INTEL; el otro 49 % es propiedad del Estado y el 2 % restante pertenece a los trabajadores.

Una portavoz del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) explicó a Efe que el Gobierno ha decidido depositar en el recién creado Fondo de Ahorro de Panamá (FAP) el 51,02 % de las acciones que posee en la telefónica, "o sea que el Estado seguirá siendo socio en Cable & Wireless", acotó.

La propuesta de venta de acciones fue sustentada en el Consejo de Ministros por el viceministro de Finanzas de Panamá, Mahesh Khemlani, según un comunicado de la Presidencia.

La fuente del MEF detalló que el plan del Gobierno, que implica presentar a la Asamblea Nacional una modificación de la ley que en 1997 permitió la privatización de la operación del INTEL, incluye ofrecerle a Cable & Wireless el equivalente al 5 % de las acciones que posee en la empresa, en cumplimiento del contrato con el Estado.

Por otro lado, el 51,02 % de las acciones del Estado se depositarán en el Fondo de Ahorro de Panamá y el 38,77 % se les ofrecerá a los panameños a través de la Bolsa de Valores de Panamá, en una fecha no precisada.

Al respecto, Khemlani comenta en el comunicado que "el panameño podrá ser dueño de las acciones y recibirá sus dividendos, ya que se le da acceso a instrumentos financieros líquidos y rentables fomentando una cultura de inversión", mientras el Estado podrá ejercer su rol de regulador "que siempre debió haber cumplido".

La Asamblea Nacional de Panamá celebra hasta fin de mes una sesión extraordinaria, en la que esta madrugada se aprobó en segundo de tres debates, una enmienda a la ley de electricidad que permite la venta de las acciones del Estado en las empresas mixtas, lo que ha generado una lluvia de críticas de la oposición.

Incluso el vicepresidente panameño, Juan Carlos Varela, en la oposición desde noviembre pasado, dijo hoy que lo que el gobierno busca con la venta de acciones es recaudar dinero para la campaña electoral con miras a los comicios de 2014.

La sesión ordinaria de la Asamblea Nacional se iniciará el 1 de julio próximo, cuando el presidente panameño, Ricardo Martinelli, presentará su informe a la Nación al cumplir su tercer año de mandato, de cinco.