El campeón invicto estadounidense Floyd Mayweather Jr. continuará en prisión, tras la decisión de una juez en Las Vegas (Nevada) que le negó la petición que hicieron sus abogados para que pudiese abandonar la cárcel, donde se encuentra para cumplir una condena por violencia doméstica.

La juez Melissa Saragosa, que ya le había permitido a Mayweather Jr. ingresar en prisión el 1 de junio cuando tendría que haberlo hecho el pasado febrero tras declararse culpable de los cargos de agresión a su excompañera en presencia de dos de los tres hijos que tienen en común, denegó la petición presentada por los abogados del campeón.

En la misma, los abogados argumentaban que Mayweather Jr., que antes de ingresar en la cárcel municipal de Las Vegas ganó una bolsa de 32 millones de dólares por la pelea que disputó contra el puertorriqueño Miguel Cotto, estaba afectado emocionalmente por el aislamiento que sufría y daba síntomas de deterioro físico.

Los abogados de Mayweather Jr. dijeron en su petición que si su cliente no abandonaba la cárcel y pasaba a arresto domiciliario corría el riesgo de que no volviese a boxear nunca más ante el deterioro "físico" y "mental" que padecía.

Saragosa respondió a los abogados del campeón que las quejas de Mayweather Jr., de no tener suficiente bebida y comida, eran debido a su propia voluntad.

Mayweather Jr., que cumple una sentencia de 87 días de cárcel se quejó, a través de sus abogados, de que está 23 horas encerrado en la celda y no puede hacer ejercicio.

La policía informó que los guardias mantienen a Mayweather Jr. separado de los demás presos debido a que se trata de una persona famosa.

Mayweather Jr. también había pedido ver la pelea de boxeo que el pasado sábado protagonizaron el filipino Manny Pacquiao y el estadounidense Timothy Bradley Jr., que éste ganó a los puntos por decisión dividida, lo cual generó una gran polémica.

La derrota de Pacquiao favorece los intereses de Mayweather Jr. si cuando salga de la cárcel decide enfrentarse con el excampeón filipino, que antes hará la pelea de revancha contra Bradley Jr. el próximo 10 de noviembre.

El campeón invicto estadounidense ya no tendría que repartir la bolsa al 50 por ciento que antes reclamaba Pacquiao porque el excampeón filipino ha perdido prestigio con la derrota.

Mayweather Jr. también deberá hacer una pelea de preparación y el 2013 podría ser el año en el que ambos púgiles acuerden el combate que los aficionados desean y que podría dejar unos beneficios de 150 millones de dólares, el mayor registrado en la historia del boxeo.