El Gobierno de Estados Unidos renovó hoy su alerta de viaje para Filipinas ante el riesgo de actividades terroristas en ese país, particularmente en la isla de Mindanao y el archipiélago de Sulú, según informó el Departamento de Estado.

En su alerta, que actualiza la que difundió el pasado 5 de enero, el Departamento de Estado urge a los estadounidenses a "abstenerse de cualquier viaje no esencial al archipiélago de Sulú", debido al "alto riesgo de secuestros de viajeros internacionales y a la violencia vinculada a la insurgencia y el terrorismo" en las islas.

Además, pide que "ejerzan una prudencia extrema" si deciden viajar a la isla de Mindanao, en el sur del país.

"En todo Mindanao, los grupos criminales, particularmente en las áreas rurales, y los grupos terroristas han secuestrado a viajeros internacionales y llevado a cabo atentados con bomba que han resultado en heridas y muertes", indicó el Departamento de Estado en el comunicado.

También señaló que en la ciudad de Cotabato y en las provincias de Maguindanao y Sultan Kudarat, "el Gobierno mantiene un estado de emergencia que conlleva una mayor presencia policial en esas áreas".

Aunque en los centros urbanos de Davao, General Santos y Cagayan de Oro, todos ellos en Mindanao, las condiciones de seguridad están "generalmente más controladas", EE.UU. advierte que los empleados estadounidenses allí deben obtener una autorización especial de la embajada para viajar a esas áreas.

En abril, murieron dos personas a causa de la explosión de una bomba colocada en un autocar que partía de una estación de la provincia de Cotabato, un suceso que se repitió en las mismas circunstancias y el mismo lugar en mayo, cuando fallecieron dos personas.