Estados Unidos denunció hoy que la salud del contratista estadounidense Alan Gross, detenido en Cuba desde 2009, se ha deteriorado hasta tal punto que ya no es capaz de andar, y exigió al Gobierno cubano entregar a la familia del preso los resultados de su último examen médico.

"Estamos profundamente preocupados por la salud de Alan Gross, que se ha deteriorado seriamente durante su encarcelamiento. Ha perdido más de 45 kilogramos desde su arresto", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en un comunicado.

"Sufre una grave artritis degenerativa y ya no es capaz de andar en su celda. Y tiene otros problemas de salud que causan dolor y requieren tratamiento", añadió.

La portavoz urgió a las autoridades cubanas "a divulgar los resultados del examen médico a su familia para que tengan la información más actual sobre su salud y evalúen si está recibiendo el tratamiento médico apropiado".

El abogado de Gross en EE.UU., Peter J. Kahn, confirmó hoy que exigió en una carta enviada a la Sección de Intereses de Cuba en Washington que el Gobierno de La Habana entregue a la familia los resultados de esas pruebas médicas, a las que su cliente fue sometido hace unas seis semanas.

"Hemos enviado una carta a la Sección de Intereses de Cuba en Washington en la que solicitamos una copia de todos los resultados de pruebas recientes, pero no hemos recibido ni una respuesta ni confirmación de la carta", dijo Kahn.

La condición de salud de Gross se ha deteriorado "significativamente", advirtió Kahn en una declaración escrita, aunque no precisó el contenido de la carta.

"Alan no solo ha perdido más de 105 libras (47,67 kilos) y sufre de una severa artritis degenerativa y problemas con la próstata; recientemente, le ha aparecido una gran masa atrás de su hombro derecho", explicó el abogado.

Aunque los médicos cubanos le han dicho a Gross que esa masa es un hematoma, a su familia le preocupa esa situación y ha pedido un informe al respecto, además de otras tomografías y resonancias magnéticas realizadas en su cadera para que puedan ser revisadas por su médicos en EE.UU..

Por su parte, Nuland citó información de la familia según la cual el contratista está "cada vez más deprimido", en gran medida por "la negativa del Gobierno cubano a permitirle visitar a su gravemente enferma madre", Evelyn Gross, de 90 años y enferma terminal de cáncer.

"Seguimos pidiendo al Gobierno cubano que acceda a la petición de Alan Gross de viajar a Estados Unidos para visitar a su madre de 90 años, que debido a su enfermedad, no puede viajar a Cuba. Este es un asunto humanitario", insistió Nuland.

"Urgimos al Gobierno de Cuba a liberar inmediatamente a Alan Gross y a permitirle volver con su familia, poniendo fin a esta injusticia que comenzó hace más de dos años", concluyó la portavoz.

Gross fue condenado a 15 años de cárcel tras ser acusado de participar en planes subversivos contra el Estado por proporcionar acceso a Internet a comunidades judías en la isla, como parte de su trabajo en una empresa subcontratada por la Agencia Estadounidense de Desarrollo (USAID).