La directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Ertharin Cousin, visitó hoy comunidades rurales de Nicaragua, donde un grupo de campesinas producen alimentos en huertos para mejorar la seguridad alimentaria y nutricional de sus familias y generar ingresos.

Cousin viajó en un helicóptero de la Fuerza Aérea nicaragüense desde Managua hasta la comunidad Apantillo, municipio de Matiguás, provincia de Matagalpa (norte), donde funciona un programa financiado por la Unión Europea (UE) que aspira a transformar la vida de ese lugar.

Apantillo, ubicado a 190 kilómetros al norte de Managua, es una comunidad pobre y montañosa que fue escenario de la guerra civil que se vivió en Nicaragua en los años ochenta del siglo pasado.

Allí la funcionaria internacional visitó el pequeño colegio "El Encanto", donde estudian 268 niños y adolescentes en modalidad de preescolar, primaria y hasta tercer año de secundaria, y que en una de sus aulas acoge una cocina artesanal.

En esa cocina es donde las madres de los estudiantes preparan los alimentos para sus hijos, como parte de la campaña mundial del PMA de merienda escolar, que cuenta con el apoyo de Australia, Brasil y España, entre otros países.

En su recorrido, la ejecutiva del PMA se interesó por el nivel de retención de estudiantes y sus calificaciones, así como en el huerto escolar donde cultivan repollo, zanahoria, chiltoma (chile dulce), ayote (zapallo), pipián (calabaza), tomate y cebolla.

Esos productos sirven como complemento a la comida básica (fríjoles, enchiladas con arroz y pequeñas raciones de carne, y una bebida a base de cereales) que dan de comer a los menores.

Posteriormente, Cousin se acercó a un proyecto que pretende dar opciones de vida a las campesinas de los municipios de Matiguás y Río Blanco, financiado por la UE, que otorga dinero por trabajo a 541 mujeres y consiste en invertir los recursos en la producción de sus alimentos en huertos familiares.

Allí escuchó vivencias de un grupo de campesinas que contaron como antes sus maridos les daban pequeñas cantidades de dinero para comprar comida y les exigían cambio, o que les negaban trabajar y estudiar.

Ahora las mujeres afirman que su vida ha cambiado y no sólo cultivan alimentos, sino que con el excedente obtienen ingresos para comprar útiles escolares, vestimenta y otros productos alimenticios.

"Resumiendo todo lo que oí, son mujeres muy orgullosas de estar haciendo una verdadera contribución al bienestar de sus familias", destacó Cousin, quien fue agasajada con un par de músicas norteñas con letras adaptadas a la lucha contra el hambre que impulsa el PMA cantadas por las campesinas.

Luego visitó, en medio de una pequeña brisa y el lodo, algunos de los cultivos que se cosechan en esa aldea, donde degustó un banano.

A continuación, recorrió una parcela que sirve como huerto familiar, donde le llamó la atención la diversidad de cultivos que se siembran como parte de la dieta alimenticia y culminó su gira de campo en el municipio de Sébaco, también en Matagalpa, donde visitó el complejo logístico del PMA.

Cousin tiene previsto reunirse este viernes con el canciller nicaragüense, Samuel Santos, para conversar sobre cuestiones relacionadas con la cooperación entre este organismo y el Gobierno de Managua, también con el presidente del Parlamento, el sandinista René Núñez, y con otras autoridades nacionales.

La funcionaria partirá de Nicaragua el sábado próximo rumbo a Brasil para participar en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, conocida como Río+20.