Los diputados canadienses continúan votando en el Parlamento canadiense enmiendas a la ley de Presupuestos Generales del Estado, 14 horas después de que se iniciasen las votaciones a las 01.00 (5.00 GMT) de hoy.

Se calcula que las votaciones continuarán de forma ininterrumpida hasta las 01.00 de la madrugada del viernes (05.00 GMT del viernes).

Los partidos de la oposición han forzado la maratoniana sesión de votaciones al presentar 871 enmiendas al proyecto de ley gubernamental en protesta por la decisión del primer ministro canadiense, Stephen Harper, de incluir en los Presupuestos Generales del Estado cambios a 70 leyes.

El martes, el presidente de la Cámara de los Comunes, Andrew Scheer, decidió agrupar las 871 enmiendas en 59 votaciones para evitar que el proceso supusiese cuatro días ininterrumpidos de votaciones.

Sólo la obligada lectura de las 817 enmiendas retrasó más de tres horas el inicio de las votaciones.

En el sistema parlamentario canadiense, cada voto requiere que los diputados se levanten de sus escaños y proclamen si aprueban o rechazan la propuesta. El proceso lleva una media de 7 minutos pero los diputados de la oposición ralentizan sus movimientos para prolongar el castigo.

Pero de momento, el gubernamental Partido Conservador, que suma 169 de los 308 escaños de la Cámara de los Comunes, no ha tenido problema para mantener a sus diputados despiertos y derrotar en las cerca de 100 votaciones realizadas hasta las 15.00 horas (19.00 GMT) las enmiendas de la oposición.

El socialdemócrata Nuevo Partido Democrático (NPD), con 101 diputados, el Partido Liberal, con 35, el Bloque Quebequés, 4, y el Partido Verde, 1 diputado, han establecido turnos entre sus diputados para prepararse para las más de 24 horas de votos.

De momento, la única diputada verde, y presidenta del partido ecologista, Elizabeth May, ha sido capaz de permanecer de forma ininterrumpida en su escaño y lanzando tuits a sus seguidores.

A las 14.00 horas, a la pregunta de uno de sus seguidores en Twitter de si había tenido algún descanso, la líder verde respondió: "No, no me quiero perder ninguna votación".