El primer ministro David Cameron defendió el jueves su malhadada decisión de designar al director de tabloides Andy Coulson como su director de comunicaciones, a pesar de que el escándalo por espionaje telefónico ya lo había manchado.

En una declaración jurada ante la comisión investigadora británica, Cameron dijo que eligió a Coulson porque buscaba un hombre audaz para un puesto difícil. Agregó que los primeros ministros son siempre presionados por los medios informativos y necesitan ayuda para difundir sus planes.

"Lo conocí cuando era director del News of the World y creí que era un individuo muy eficiente", dijo Cameron. "En eso basé mi decisión; acepto la plena responsabilidad".

Cameron dijo haber recibido garantías de que Coulson no estaba mezclado en el escándalo del espionaje telefónico, aunque éstas se revelaron falsas cuando Coulson tuvo que renunciar a su alto puesto gubernamental al comprobarse que en su diario se habían cometido delitos.

Coulson dimitió como director del News of the World en el 2007 tras descubrir las autoridades que sus periodistas intervinieron llamadas telefónicas de colaboradores de la familia real.

En una declaración escrita y dirigida a la comisión, Cameron dijo que no habría contratado a Coulson de haber sabido de su participación en el caso.

"Negó haber temido conocimiento alguno del caso pero reconoció que asumió la responsabilidad de lo sucedido", agregó Cameron en la declaración. "Le pregunté específicamente sobre su participación".

La decisión de contratar a Coulson dejó al primer ministro expuesto a cuestionamientos sobre su buen juicio al elegir a un hombre ligado ya al escándalo telefónico.

Empero, insistió que Coulson hizo un buen trabajo como director de comunicaciones y cumplió con honor sus deberes.

"Esto nos ha sorprendido, tanto a él como a mi", insistió el primer ministro.