El gobierno anunció el jueves que deja sin efecto un crédito otorgado por Brasil por 332 millones de dólares, en medio de tensiones luego que hace seis días Brasilia aceptara el pedido de asilo político de un senador opositor boliviano.

La ministra de Planificación del Desarrollo Viviana Caro dijo que queda "sin efecto" el contrato firmado en 2009 con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil para la construcción de una carretera a la que se oponen indígenas de la región amazónica.

El convenio establece que el crédito quedará sin efecto si se modifica el contrato con la empresa constructora, explicó la ministra. El gobierno anunció la rescisión de contrato con la brasileña OAS en abril pasado tras el rechazo de los indígenas.

"Hemos comunicado al Banco de Desarrollo del Brasil y estamos esperando que acuse recibo para dar por terminado este tema", declaró la ministra el jueves a reporteros.

La decisión se presenta en medio de tensiones diplomáticas tras la decisión de Brasil de conceder asilo político al senador opositor boliviano, Róger Pinto, quien ingresó a la embajada brasileña en La Paz solicitando asilo para el argumento de que es perseguido político del gobierno.

El presidente Evo Morales dijo que Brasil se "equivocó" al otorgar asilo a Pinto. "Aquí no hay persecución política, hay delincuentes políticos", agregó el miércoles en rueda de prensa.

Un día antes el vicepresidente Alvaro García dijo que la decisión de Brasil fue "desatinada".