Un informe dado a conocer hoy por el organismo público Comisión Nacional sobre el Medio Ambiente y la Economía reveló que Canadá, el único país que se ha retirado del Protocolo de Kioto tras ratificarlo, no cumplirá su objetivo de reducir para 2020 un 17 %, con respecto a 2005, la emisión de gases con efecto invernadero.

De acuerdo con el Protocolo de Kioto, Canadá debería haber reducido en 2012 sus emisiones un 6 % con respecto a los niveles de 1990.

Pero el 12 de diciembre de 2011, el Gobierno canadiense anunció que se retiraba del acuerdo internacional para la lucha contra el cambio climático ante la imposibilidad de cumplir con ese objetivo.

A cambio, Ottawa se comprometió a reducir sus emisiones de gases un 17 % con respecto a los niveles de 2005, unos 607 millones de toneladas, un nivel muy inferior al establecido por Kioto.

Antes de llegar al poder, el primer ministro canadiense, Stephen Harper, había calificado el acuerdo internacional como "una conspiración" para transferir riqueza de los países más industrializados a los que están en vías de desarrollo.

El informe señala que, en el mejor de los casos, Canadá sólo conseguirá reducir sus emisiones la mitad de los 607 millones de toneladas.

"Canadá no logrará su objetivo de reducción de emisiones para 2020 a menos de que se tomen nuevas y significativas medidas. Se tendrá que hacer más. Ninguna otra conclusión es posible", dijo el informe.

Pero el Gobierno canadiense ha indicado en numerosas ocasiones que su prioridad es el crecimiento económico y que no está dispuesto a implementar medidas de reducción de las emisiones si éstas suponen una ralentización de la economía.

Precisamente, la ley de los Presupuestos Generales del Estado que los diputados canadienses empezarán a votar hoy contiene medidas para relajar el control medioambiental de grandes proyectos para acelerar el desarrollo de las reservas petroleras del país.