La Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi partió hoy hacia Europa en su primera gira mundial tras 24 años de lucha pacífica para democratizar Birmania (Myanmar), gobernada durante más de cinco décadas por un férreo régimen militar.

El viaje de Suu Kyi es posible gracias al proceso de reformas que remodelan la autocracia birmana en una democracia parlamentaria, desde que la última junta militar se disolvió y traspasó el poder a un gobierno civil afín, el 30 de marzo de 2011.

La gira de la activista arranca cuando el Gobierno que preside el exgeneral Thein Sein intenta contener la ola de violencia sectaria en la región oeste del país, donde según fuentes oficiales al menos siete personas han muerto en enfrentamientos entre musulmanes y budistas.

Suu Kyi podrá explicar en Europa las claves del cambio que se acomete en Birmania y el futuro que aguarda a su gente, además de esclarecer etapas oscuras de las dos últimas décadas, como su detención de 2003 o cómo vivió la "revolución azafrán", en 2007.

La opositora birmana, quien cumplirá 67 años durante la gira, tiene previsto comenzarla en Suiza, continuar Noruega, Irlanda y Reino Unido, para finalizarla en Francia.

En Ginebra, intervendrá en una conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el 14 de junio, a la que asisten más de 4.000 representantes de gobiernos, sindicatos y otros grupos de los 184 países miembros del organismo.

Suu Kyi leerá en Oslo, dos días después, su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz que le concedieron en 1991 y que no recogió por cumplir, en esas fechas, su primer arresto domiciliario, que duró de 1989 hasta 1995.

La medalla, el diploma y los 10 millones de coronas suecas (algo más de un millón de euros, 1,25 millones de dólares) los recibieron en su día su marido, Michael Aris, y sus hijos, Alexander (nacido en 1973) y Kim (1977).

El profesor Aris, a quien conoció cuando ella cursó Filosofía, Políticas y Económicas en Saint Hugh's College de Oxford entre 1964 y 1967, falleció de cáncer en 1999 sin haber podido despedirse en persona de su esposa.

El cantante del grupo irlandés U2, Bono, entregará a la líder birmana en Dublín, el 18 de junio, el premio Embajador de Conciencia de 2009, el máximo galardón de Amnistía Internacional.

"Es tan raro ver que la nobleza triunfe sobre el poder militar y, cuando eso ocurre, debemos festejarlo con el mayor júbilo. La nobleza y valentía de Aung San Suu Kyi han inclinado a un mundo precario hacia la democracia", ha dicho Bono.

La "Dama", como la llaman sus seguidores, pronunciará en Londres un discurso ante las dos cámaras del Parlamento el 21 de junio, en Westminster Hall, un honor reservado en el pasado a personalidades como Nelson Mandela o el papa Benedicto XVI.

En la Universidad de Oxford, recogerá el doctorado honorario que le otorgaron en 1993.

La presencia de la opositora birmana en el Reino Unido también tendrá un lado personal porque se reencontrará con sus hijos y podrá conocer a sus nietos.

Kim, el menor de sus vástagos, visitó Birmania el año pasado y pasó una temporada con ella en la casa familiar de Rangún.

La última etapa del viaje transcurrirá en Francia, del 26 al 29 de junio, donde, entre otros actos, se entrevistará con el presidente galo, François Hollande.

La gira tiene lugar después del estreno internacional de Suu Kyi en Tailandia a finales de mayo para participar en un foro económico y visitar al exilio y a los refugiados birmanos, y donde dejó un avance de lo que puede decir en Europa.

La Nobel de la Paz pidió en Bangkok ayuda internacional para consolidar el proceso de reformas democráticas, para arreglar la pobreza de sus compatriotas a través de la educación y el trabajo y para alcanzar la reconciliación nacional con la minorías étnicas.

"Lo que queremos es mejorar la situación de Birmania, no beneficiar a un individuo, grupo o organización, sino a todos", señaló Suu Kyi, quien en poco más de un año ha pasado de ser la prisionera política más famosa del país a ocupar el banquillo de la jefa de la oposición en el Parlamento.