El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, anunció hoy que España abogará en la cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) de finales de junio por una mayor integración fiscal y bancaria y defendió el préstamo europeo para sanear los bancos españoles.

En una comparecencia parlamentaria de control al Gobierno, Rajoy fue sometido por la oposición a una batería de preguntas sobre las condiciones y detalles del crédito de hasta 100.000 millones de euros aprobado el pasado sábado por el Eurogrupo.

El jefe del Ejecutivo aseguró que la ayuda es necesaria porque España "en estos momento" no dispone de esa cantidad "ni puede emitir deuda" para obtenerla.

Y lamentó que el proceso de saneamiento de la banca española no se hubiera acometido hace tres años.

Tanto Rajoy como su ministro de Economía, Luis de Guindos, insistieron en que se trata de un crédito destinado al saneamiento de los bancos españoles que lo necesiten y que no supondrá nuevas condiciones económicas o ajustes adicionales.

Rajoy anunció durante su intervención que remitió una carta a los máximos responsables de las instituciones europeas en la que expone la posición española.

El jefe del Ejecutivo desveló la existencia de la misiva -fechada el 6 de junio, tres días antes de que el Eurogrupo autorizara el crédito para recapitalizar la banca española- y dijo que la remitió al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y al del Consejo de la UE, Herman Van Rompuy.

También adelantó que la presentará a los mandatarios de Italia, Francia y Alemania en la reunión que celebrarán el próximo 22 de junio en Roma, previa a la cumbre de la Unión Europea del 28 y 29, en Bruselas.

La carta contiene las cinco aportaciones que quiere hacer España al debate del Consejo Europeo sobre la dirección que debe tomar la integración de la UE.

"Creo que Europa debe tener una mayor integración fiscal y bancaria, apuesto por la resolución de los problemas de financiación y liquidez que en este momento está ahogando a muchas economías y apuesto por que todo esto se debata y se tomen decisiones rápidamente", dijo hoy Rajoy.

Consideró también que "en este momento, para resolver los problemas de las economías de la zona del euro, lo más urgente es que haya mucha claridad" y que se deje claro que "el euro es irreversible".

En la carta, asegura que Europa "está atravesando la crisis más grave desde su creación".

Y reclama una actuación "urgente" del Banco Central Europeo (BCE), ya que "la presión sobre muchos países está aumentando" de manera "acelerada" y el euro "está en riesgo".

Rajoy asegura que el compromiso con la moneda única "exige ir más allá" y que los líderes europeos dejen claro que "a medio plazo, la unión reforzará su arquitectura institucional común".

"Ello, sin duda, supone avanzar en la integración o, si ustedes lo prefieren así, mayor cesión de soberanía, en particular en los ámbitos fiscal y bancario", señala la carta.

Especifica que en el ámbito fiscal, supondría "crear una autoridad fiscal en Europa que pueda dar una orientación a la política fiscal en la zona euro, que armonice las políticas fiscales de los Estados Miembros y que permita un control de las finanzas centralizado, además de ser la gestora de la deuda europea".

En el ámbito bancario, sostiene que "es necesario contar con una supervisión a nivel comunitario y un fondo de garantía de depósitos común".

Para el jefe del Gobierno español no es necesario tomar la decisión ahora sino que "basta con manifestar el compromiso con este objetivo y ponerse a trabajar en ello para diseñar un plan, un calendario y unas condiciones".

El camino a esa "unión fiscal y bancaria" es en palabras de Rajoy "un inaplazable objetivo" y la cumbre de finales de junio ofrece una oportunidad para ello.

Los jefes de estado o de gobierno de la Unión Europea celebrarán esa reunión considerada de trascendencia el 28 y 29 de junio, una vez que se conozcan los resultados de las elecciones en Grecia del próximo domingo, a las que concurren fuerzas políticas partidarias de renegociar las condiciones del rescate, lo que podría poner en peligro la permanencia del país en el euro.

España ha sufrido en los últimos días fuertes presiones de los mercados sobre su deuda, tensiones que hoy alcanzan también a otros países de la zona euro como Italia.