El presidente de Chile, Sebastián Piñera, promulgó hoy una ley para crear un registro nacional de prófugos y otra para remitir la pena de cárcel a condenados por delitos menores y sustituirla por castigos alternativos.

Acompañado por el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, y el de Justicia, Teodoro Ribera, el presidente chileno señaló que ambas medidas son una muestra del compromiso del Gobierno "con los ciudadanos honestos que merecen vivir con mayor paz y tranquilidad".

"Estos proyectos de ley que hoy día promulgamos van a significar un cambio muy importante en nuestra política de seguridad, en nuestra política de combate al crimen y en nuestra política de rehabilitación", sostuvo Piñera en una ceremonia celebrada en el Palacio de La Moneda, la sede del Ejecutivo.

El registro de prófugos centralizará todas las órdenes de detención vigentes de imputados por delitos que hayan sido declarados en rebeldía, que no estén cumpliendo el régimen de prisión preventiva o personas a las que se haya revocado la libertad condicional u otros beneficios penitenciarios.

Según cifras entregadas por la Fiscalía Nacional en febrero pasado, hay 4.464 órdenes de detención pendientes.

El registro tendrá la información personal completa de las personas que tienen cuentas pendientes con la justicia y estará a disposición de la policía y otros organismos estatales para identificarlas cuando intenten realizar trámites como obtener el carné de conducir o subsidios, explicó Piñera.

"De esta forma vamos a lograr hacerle la vida muy difícil a quienes pretendan eludir a la justicia y que se dé este sentimiento de impunidad que existe entre los delincuentes, que hace que se crean dueños del país", agregó el mandatario chileno.

La segunda ley promulgada por Piñera establece penas alternativas a la cárcel para condenados por delitos menores y el uso del brazalete electrónico para poder realizar un seguimiento permanente a los beneficiados con esta medida.

Piñera precisó que la ley no ofrecerá "impunidad", sino que conmutará la cárcel por "penas más inteligentes y más eficaces que se pueden cumplir en libertad".

"Los delincuentes condenados por delitos graves van a seguir en la cárcel hasta que cumplan su condena", subrayó.

Las medidas que sustituirán las penas de cárcel serán la remisión parcial de la condena, la libertad vigilada o la prestación de servicios a la comunidad, entre otras.

Los reos extranjeros que puedan acogerse a este beneficio serán devueltos a su país de origen y tendrán prohibido el reingreso a Chile "por un largo período de tiempo", dijo Piñera.

"El que no cumpla con estas penas alternativas de buena fe en forma rigurosa, va a sufrir un castigo que va hacer que vuelva a la cárcel", advirtió el presidente.

Piñera sostuvo que esta ley favorecerá la rehabilitación de los reos y su integración a la sociedad. Además, contribuirá a descongestionar las cárceles chilenas, que sufren graves problemas de hacinamiento.