Todo es más grande en Texas, según el dicho, y ahora eso también es válido para su sistema penitenciario.

California solía tener el sistema penitenciario más grande de Estados Unidos, con más de 173.000 reos en su máximo punto en 2006. Pero desde que entró en vigor el año pasado una ley que cede a las cárceles del condado la responsabilidad de delincuentes de menor gravedad, el estado ha reducido su población carcelaria y ésta ha dejado de ser la más grande del país.

California ahora cuenta con menos de 136.000 presos en penales estatales, superado por los cerca de 154.000 en Texas. Previamente, Florida ocupaba el tercer lugar, de acuerdo con las cifras de 2010 del Buró de Estadísticas Judiciales del gobierno federal, y actualmente cuenta con aproximadamente 100.000 reos.

La reducción en California fue ordenada por jueces federales en una decisión ratificada el año pasado por la Corte Suprema de Estados Unidos. Las cortes decretaron que las prisiones sobrepobladas derivan en una mala atención a los presos que estuvieran enfermos o que presentaran enfermedades mentales.

En tanto, el Departamento de Correccionales y Rehabilitación del estado anunció el miércoles una nueva ronda de despidos debido a que se requieren menos custodios y otros empleados debido a la reducción en el número de presidiarios.

"Creo que estamos en el segundo lugar", dijo Jeffrey Callison, secretario de prensa del departamento.

La población carcelaria disminuyó en aproximadamente 25.000 presos de los cerca de 160.000 que había cuando la ley entró en vigor el año pasado. Las cortes ordenaron al estado que redujera la población en cerca de 33.000 presos en las 33 prisiones para adultos en el estado para junio de 2013, si bien funcionarios de correccionales ahora aseguran que pueden proporcionar una atención aceptable para los presos sin tener que respetar el plazo.