La NASA lanzó exitosamente el miércoles un cohete para instalar en órbita un telescopio de Rayos X.

El avión "Stargazer", de Orbital Science Corporation, lanzó un cohete Pegasus que portaba el telescopio radiográfico. El avión especial despegó del atolón Kwajalein, en las Islas Marshall, en el centro del Océano Pacífico.

Los nuevos ojos de rayos X de la NASA tendrán una misión de dos años: buscar agujeros negros y otros objetos difíciles de divisar.

La aeronave soltó el cohete instalado en su parte inferior. Luego de caer por un momento, el cohete encendió sus motores y se dirigió al espacio. Unos 15 minutos después, el telescopio se separó del cohete y una vez en órbita, a 563 kilómetros (350 millas) sobre la Tierra, desplegó sus paneles solares.

La NASA dijo que el lanzamiento desde el aire costó 170 millones de dólares, menos de lo que cuesta lanzar un cohete desde una plataforma en tierra.