El líder republicano y presidente de un influyente comité legislativo, Darrell Issa, pidió hoy que el fiscal general, Eric Holder, le presente una "oferta" que impida un voto de desacato en su contra la próxima semana en conexión con las investigaciones sobre el trasiego de armas a México en 2009.

Issa, que preside el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, envió una carta a Holder para que explique cómo piensa cumplir con una citación legal emitida por el comité para que entregue documentos adicionales en torno a la fallida operación "Rápido y Furioso" que permitió el paso ilegal de unas 2.000 armas a México en 2009.

Issa sugirió que el comité ya ha sido flexible al limitar en dos ocasiones el tipo de documentos que exige del Departamento de Justicia, y que la agencia "ni ha aceptado esta oferta ni ha hecho una contrapropuesta".

"Que quede claro -si el Departamento de Justicia presenta una propuesta seria sobre cómo piensa... producir estos documentos críticos exigidos por el Comité, estoy listo y dispuesto a reunirme para discutirla", dijo Issa en la misiva.

El martes, durante una audiencia del Comité Judicial del Senado -su novena audiencia en el Congreso sobre la fallida operación secreta- Holder dijo estar "dispuesto" a negociar con los legisladores republicanos un acuerdo respecto a la entrega de documentos, hasta ahora bajo sello judicial.

"Estoy ofreciendo sentarme, personalmente... para tratar de elaborar un acuerdo para impedir una crisis constitucional, pero tengo que tener un socio dispuesto a hacerlo. He extendido mi mano y estoy esperando una respuesta", afirmó Holder, quien después matizó que sería un "conflicto constitucional".

En cada audiencia sobre el tema, Holder se ha defendido de las acusaciones republicanas sobre que engañó al Congreso sobre la fallida operación "Rápido y Furioso", a cargo de la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, por su sigla en inglés), que permitió el trasiego ilegal de unas 2.000 armas a México en 2009.

Muchas de esas armas fueron a parar a manos del crimen organizado en México y dos de ellas aparecieron en la escena del asesinato del agente de la Patrulla Fronteriza, Brian Terry, en diciembre de 2010.

Holder siempre ha insistido en que no hubo encubrimiento de la operación de ATF y que no se enteró de ésta hasta principios de 2011.

El senador republicano por Iowa, Chuck Grassley, se queja de que el Departamento de Justicia tiene unas 140.000 páginas relacionadas con "Rápido y Furioso" de las que sólo ha entregado unas 7.000.

El Departamento de Justicia ha dicho que cooperará con las investigaciones siempre y cuando no se comprometan las deliberaciones internas de la agencia federal respecto a la operación secreta.

El comité que lidera Issa quiere todos los documentos posteriores al 4 de febrero de 2011, cuando el Departamento de Justicia negó que funcionarios de alto rango tuvieran conocimiento de la operación.

El voto sobre una medida de desacato el próximo 20 de junio, que debe ser votada también en el pleno de la Cámara, busca obligarlo a cumplir con una citación legal para entregar esos documentos.