La Iglesia católica cuestionó hoy la realización de una muestra en Buenos Aires en la que se exhibirán reliquias del beato Juan Pablo II.

El Arzobispado de Buenos Aires dijo en un comunicado que desautoriza esa exhibición -que abrirá sus puertas a finales de este mes en el Centro Municipal de Exposiciones- en la capital argentina, donde los visitantes deberán pagar un boleto para ingresar.

Las autoridades eclesiásticas locales argumentaron que se ven en la obligación de "proteger la memoria" del Juan Pablo II por el"enorme aprecio" que le tiene los católicos y también "muchos hombres y mujeres de buena voluntad", en especial, el pueblo argentino.

El Arzobispado cuestionó el "singular medio" que los organizadores de la muestra usarán para que los feligreses puedan venerar los objetos el sumo pontífice usó durante su vida, especialmente una reliquia "insigne" de Juan Pablo II: gotas de su sangre.

"Los fieles que deseen orar y pedir a Dios por la intercesión del beato sumo pontífice delante de sus reliquias deberán abonar la entrada a la mencionada exposición", planteó el Arzobispado de Buenos Aires, quien afirmó que "la sola relación de la veneración de las reliquias con un acto comercial causa escándalo".

La Iglesia católica local explicó que las reliquias deben ser veneradas, "sin excepción, en lugares sagrados con libre entrada y no deben ser trasladadas para sostener o apuntalar actos de comercio".

"Ante esta situación planteada y para evitar cualquier apariencia externa de comercio con las 'cosas sagradas' nos vemos en la grave obligación de tomar esta decisión y comunicarla", añade el comunicado del Arzobispado al referirse sobre su determinación de desautorizar la muestra.

La exhibición se promociona a través de internet, donde no se aclara quiénes son sus organizadores, aunque se asegura que contó como comisario con Andrzej Nowobilski, director del Museo de la Arquidiócesis de Cracovia (Polonia).