La fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) pidió hoy una pena de 30 años del cárcel, la máxima posible, para el ex líder rebelde congolés Thomas Lubanga, quien ha sido declarado culpable de reclutar a niños soldado entre 2002 y 2003 en la República Democrática de Congo.

El fiscal jefe de la CPI, el argentino Luis Moreno Ocampo, indicó que la pena máxima debe de ser aplicada en este caso dada la naturaleza de los crímenes, ya que a su entender el reclutamiento de niños soldado "es uno de los crímenes de lesa humanidad más serios".

Ocampo abandona el cargo el próximo viernes para pasar el testigo a la fiscal gambiana Fatou Bensouda, que hasta ahora era la fiscal suplente.

En marzo pasado, los jueces consideraron a Lubanga "culpable" del alistamiento de menores de 15 años en un conflicto armado, siendo la primera vez que esta corte emitía un veredicto desde su creación en julio de 2002.

Todavía no se ha fijado la fecha en la que los jueces emitirán su decisión sobre la condena.

Como líder del Ejército de Liberación del Congo, Lubanga reclutaba niños para combatir en conflicto armado en la región, siendo las niñas obligadas además a realizar tareas domésticas y ser esclavas sexuales de los comandantes, según confirmaron los jueces en su veredicto.

Los menores pertenecían a la etnia hema en la región de Ituri (sureste de la RDC), y se les reclutaba para participar en el conflicto armado local entre esa etnia y la lendu, que se disputaban el control de las minas de oro en la zona.

La CPI investiga en estos momentos presuntos crímenes en Uganda, Sudán, República Democrática, Libia, Costa de Marfil y Kenia.

También ha abierto investigaciones preliminares en Afganistán, Georgia, Colombia, Guinea, Palestina, Honduras, Corea del Norte y Nigeria.