Varios miembros de la familia imperial nipona despidieron hoy en un funeral celebrado en Tokio al príncipe Tomohito de Mikasa, primo del emperador Akihito fallecido el pasado 6 de junio a los 66 años tras una larga batalla contra el cáncer.

A la ceremonia, celebrada en el cementerio imperial de Toshimagaoka, acudieron unas 700 personas entre las que se encontraban los príncipes herederos, Naruhito y Masako, y también el primer ministro de Japón, Yoshihiko Noda, informó la agencia Kyodo.

Por su parte, los emperadores Akihito y Michiko no participaron a las exequias, tal y como manda la tradición en Japón.

Ambos visitaron ayer la residencia de Tomohito en el complejo imperial de Akasaka para realizar su despedida formal.

La hija mayor del príncipe Tomohito, la princesa Akiko, encabezó el cortejo fúnebre, de acuerdo con el deseo expresado por su padre antes de fallecer.

El cuerpo del príncipe será incinerado hoy y sus cenizas serán después depositadas en una tumba situada muy cerca de la de su hermano fallecido en 2002 a los 47 años, el príncipe Takamado.

Tomohito, que era sexto en la línea sucesoria del trono del crisantemo, pasó sus últimos meses ingresado en el hospital tokiota de San Lucas, donde fue sometido en marzo a su decimosexta intervención quirúrgica relacionada con el cáncer de garganta que le fue diagnosticado en 1991.

Conocido en Japón como "Su Alteza Imperial con perilla" debido al vello facial que lucía, el príncipe era uno de los cinco hijos del Príncipe Mikasa, que es tío del Emperador Akihito y que, a sus 96 años, es el miembro vivo más longevo de la Familia Imperial japonesa.

Más de 10.000 personas se han acercado a firmar en el libro de condolencias que se dispuesto cerca de la residencia de Tomohito.