El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció hoy que su Gobierno emprenderá una "lucha frontal" para erradicar la violencia contra las mujeres, flagelo que en las últimas semanas provocó casos de mucha resonancia en el país.

En un mensaje transmitido por cadena nacional de radio y televisión, Funes expresó su "fuerte decisión de iniciar una lucha frontal para acabar con la violencia contra la mujer".

Además, "he ordenado iniciar en breve una gran campaña mediática de concientización y prevención de este tipo de violencia", agregó.

El mandatario indicó que ha "instruido" a la Secretaría de Inclusión Social y al Instituto Salvadoreño de la Mujer, organismos dirigidos por su esposa, Vanda Pignato, "para que hagan una fuerte labor de difusión de esta temática".

Funes explicó que su iniciativa surge del agravamiento de la violencia contra la mujer en el país.

"Estamos conmovidos en estos días por hechos de gran repercusión relacionados con la violencia contra la mujer", entre ellos "un episodio que protagonizó un diputado de la Nación y el salvaje asesinato de una niña, una atleta", añadió.

El gobernante se refirió así al asesinato de la estudiante y deportista de lucha Alisson Renderos, de 15 años, cuyo cadáver desmembrado fue encontrado en un cañaveral semanas después de la desaparición de ella, en mayo pasado.

Hace unos diez días el diputado Rodrigo Samayoa, del partido minoritario Gran Alianza por la Unidad Nacional, fue retenido durante varias horas por la Policía porque su esposa, Mireya, lo denunció por haberle dado una golpiza.

La Asamblea Legislativa tiene pendiente resolver sobre una solicitud de la Fiscalía para levantarle la inmunidad a Samayoa y así poderlo procesar.

El presidente salvadoreño refirió que en 2011 "cada hora dos mujeres denunciaron ser víctimas de agresiones, y en los primeros cinco meses de ese año se perpetraron 207 homicidios de mujeres".

"Sólo en el área metropolitana de San Salvador, 20 de cada cien mujeres se separaron de su pareja por violencia física", añadió.

Asimismo, manifestó que "el año pasado moría una mujer asesinada cada 18 horas", aunque sostuvo que "esta cifra ha descendido drásticamente en los últimos tiempos".

La representante auxiliar del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP), Verónica Simán, dijo el pasado día 5 en un acto público que "en El Salvador el año 2011 cerró con 647 asesinatos de mujeres y, según datos de la Policía Nacional Civil (PNC), entre enero y abril del año en curso se contabilizaron 186 casos".

Funes reconoció que "nadie puede ignorar que El Salvador es un país violento, que la violencia anida en el seno" de la sociedad.

Empero, reiteró que en los últimos meses "los homicidios han disminuido sensiblemente, al igual que otros delitos", sobre todo por una "tregua" entre las principales pandillas que operan en el país, según las autoridades.

"Pero no podemos llamarnos a engaño y pensar que ya no somos un país violento", admitió, y añadió que esa violencia "comienza en el hogar", donde este problema "sucede a diario".

Indicó que ha instruido a la PNC para que intensifique el combate de la violencia contra las mujeres y exhortó a que los órganos judiciales y el resto de la sociedad salvadoreña se sumen a esa campaña.