El príncipe Eduardo de Inglaterra, hijo menor de la reina Isabel II, y su esposa, Sophie Rhys-Jones, concluyeron hoy su visita a Gibraltar, con la inauguración de las nuevas instalaciones de la terminal del aeropuerto de la colonia.

Al igual que a su llegada, el pasado lunes, los condes de Wessex abandonaron la colonia inglesa en un avión comercial acompañados del ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo.

Picardo viaja a Nueva York para participar este viernes en el Comité de Descolonización de la ONU, que estos días también analiza el futuro de otros territorios como el Sahara Occidental y las Malvinas.

En su tercera y última jornada en el Peñón, el príncipe Eduardo de Inglaterra y su esposa se reunieron con líderes religiosos locales y visitaron un club juvenil, antes de dirigirse a la nueva terminal del aeropuerto de Gibraltar, situado en la zona de la colonia que España considera ocupada ilegalmente por el Reino Unido.

En un acto en el que también participó el anterior ministro principal, Peter Caruana, bajo cuyo mandato se construyó la terminal, el príncipe descubrió una placa dedicada al Jubileo de Diamantes de la reina Isabel II.

El nuevo edificio, al igual que la pista, está levantado en el terreno que une el Peñón con la Línea de la Concepción (Cádiz, sur de España), un istmo de algo más de un kilómetro cuadrado de superficie que quedó fuera de lo que se cedió en el Tratado de Utrecht (1713).

Londres se lo apropió durante el siglo XIX, aprovechando que España permitió la construcción de campamentos para asistir a la población afectada por una epidemia de fiebre amarilla.

En el marco del Foro de Diálogo tripartito, España, Reino Unido y Gibraltar acordaron en 2006 el uso conjunto del aeropuerto de la colonia, reconociéndose la controversia sobre el dominio del istmo.

También se acordó que España construiría un acceso desde la nueva terminal a La Línea, pero los trabajos no han llegado a comenzar.

Tras el acto de inauguración, las autoridades gibraltareñas mostraron al príncipe Eduardo un ejemplar del Gibraltar Chronicle del 11 de mayo de 1954 que recogía en portada la visita que ese día hacía la reina Isabel II a la colonia, y le entregaron una copia de las llaves del peñón.

La conmemoración del 60 aniversario del reinado de Isabel II ha sido el motivo de esta segunda visita del príncipe Eduardo a Gibraltar, dentro de una ronda de viajes que la familia real británica realiza este año a diversos territorios británicos para celebrar el Jubileo de Diamantes de la reina.