Máximo Kirchner, hijo mayor de la presidenta argentina, Cristina Fernández, seguirá hospitalizado al menos una semana para la rehabilitación de la operación en una rodilla a la que fue sometido este lunes debido a una artritis séptica, informaron fuentes médicas.

Máximo Kirchner, de 35 años, se encuentra en "buen estado general, afebril y sin dolor" y comenzó un proceso de rehabilitación que le obligará a permanecer en el Hospital Austral de la localidad bonaerense de Pilar por al menos una semana, según indicaron fuentes del hospital y del equipo médico de Presidencia en un comunicado.

El hijo de la mandataria argentina fue trasladado la madrugada del 11 de junio desde la ciudad sureña de Río Gallegos, distante unos 2.600 kilómetros de Buenos Aires, en el avión presidencial, e ingresó en esa clínica de Pilar, donde fue intervenido ese mismo día de una artritis séptica en la rodilla derecha.

Juan Casañas, un diputado opositor, presentó este martes una petición de informes al Ejecutivo argentino sobre las razones de haber utilizado el avión presidencial, un Boeing 757, para una "necesidad privada".

Casañas señaló que el traslado del hijo de la presidenta costó no menos de 55.000 dólares, cifra que medios periodísticos como La Nación elevan a unos 80.000 dólares.

El Hospital Universitario Austral, privado y uno de los más modernos del país, también fue elegido por la presidenta Fernández para operarse de la tiroides el pasado 4 de enero, después de un diagnóstico erróneo de cáncer.

Fernández, que enviudo del expresidente Néstor Kirchner en 2010 e inició su segundo mandato consecutivo en 2011, tiene, además, una hija, Florencia.