El director general de JPMorgan Chase Jamie Dimon dijo el miércoles al Congreso que los ejecutivos de la entidad responsables por la pérdida de 2.000 millones de dólares seguramente perderán parte de sus salarios.

"Estoy seguro de que habrá represalias", dijo Dimon a la Comisión Bancaria de Senado.

Conforme a la política del banco, dijo Dimon, el salario y las bonificaciones pueden ser recuperados por los ejecutivos, incluso por haber ejercido malos tratos. Esa política nunca ha sido invocada.

El comienzo de la audiencia fue retrasado por los manifestantes en el salón, que gritaron para que sean detenidos los embargos hipotecarios. Otro manifestante gritó "Jamie Dimon es un ladrón" y por lo menos una decena de personas fueron escoltadas fuera de la sala.

Dimon mantuvo la calma durante los incidentes, que duraron varios minutos.

El director general sostiene que la pérdida de contrataciones, anunciada el 20 de mayo en una conferencia telefónica con los reporteros y analistas bancarios, fue para paliar el riesgo y protegerse "en caso de que las cosas se pongan muy feas".

El senador demócrata Charles Schumer dijo a Dimon que "lo que más inquieta a mucha gente" es si la pérdida pudiera ocurrir en un banco más pequeño con menos dinero para protegerse.

La pérdida de JPMorgan empeoró los temores de que los mayores bancos sigan planteando problemas al sistema financiero estadounidense, a menos de cuatro años de la crisis financiera del 2008.

La llamada norma Volcker entrará en vigencia el primero de julio y evitará que los bancos realicen ciertas transacciones para su propio beneficio. Los bancos ganaron una excepción a la norma para proteger su portafolio, y Dimon dijo que JPMorgan lo hace en este caso.

Empero, Dimon dijo a la comisión que "me cuesta mucho distinguirlo".

El director general indicó que JPMorgan adoptó una estrategia el año pasado para reducir el riesgo, pero no sirvió al aumentar el peligro corrido.