Grecia debe formar un gobierno después de las elecciones del fin de semana, dijo el miércoles el líder conservador Antonis Samaras, e insistió que el país debe permanecer en la eurozona e intentar mejorar las condiciones de su acuerdo internacional de rescate con el fin de estimular su estancada economía.

La votación del domingo se llevará a cabo después de que en los comicios del 6 de mayo ningún partido recabó el respaldo suficiente para formar un gobierno y las conversaciones encaminadas a formar una coalición gobernante se desplomaron tras 10 días.

El extendido estancamiento político en Grecia ha asustado a los mercados, generando temores de que Grecia pudiera abandonar la eurozona de 17 naciones y declarar una mora de pagos de su enorme deuda. Eso, a su vez, podría exacerbar más la crisis deudora de Europa y mandar por las nubes las tasas de interés para España e Italia, también agobiados por las deudas, e incluso podría amenazar la viabilidad de la moneda común europea.

En las últimas encuestas de opinión, el Partido Nueva Democracia de Samaras marcha casi parejo con el Partido Syriza, de tendencia izquierdista radical, que quedó en un sorpresivo segundo lugar el 6 de mayo y cuyo líder Alexis Tsipras se ha comprometido a cancelar los compromisos de Grecia para recibir ayuda internacional. Ello podría generar la expulsión del país de la eurozona.

Los sondeos de opinión divulgados antes de una prohibición de hacer campaña durante dos semanas previa a las elecciones mostraron que probablemente ningún partido ganará suficientes votos el domingo para formar un gobierno por sí solo, lo que significa que se requerirán más conversaciones encaminadas a crear una coalición.

Si éstas fracasan, sería necesaria una tercera ronda de votación nacional, una perspectiva que horrorizaría tanto a los líderes de la Unión Europea como a los analistas financieros.

Samaras insistió el miércoles que su partido haría "todo para que haya un gobierno".

Las únicas condiciones, señaló, son "que permanezcamos dentro del euro; no estamos jugando con Europa". Su segunda condición es enmendar el acuerdo de rescate financiero, de forma que puedan crearse nuevos empleos.

Samaras insistió que abandonar totalmente el plan de rescate "sería una receta para una catástrofe. Es una salida del euro. No podemos aceptarla bajo ninguna circunstancia".