El ex secretario de estado de Estado Unidos Henry Kissinger y el primer ministro chino, Wen Jiabao, se reunieron hoy en Pekín e instaron al refuerzo de las comunicaciones estratégicas y políticas entre ambas naciones, según la agencia oficial Xinhua.

Cuando han pasado cuarenta años desde la intervención clave de Kissinger para organizar la visita del entonces presidente de EEUU Richard Nixon a China, que puso fin a décadas de distanciamiento entre Pekín y Washington, la influencia del ex secretario de Estado en las relaciones entre ambas potencias sigue vigente.

Así lo sugirió Wen, quien comentó, tras su encuentro, que "China valora los esfuerzos incesantes de Kissinger de cimentar nuestras relaciones con EEUU", según recoge Xinhua.

Kissinger, que ya estuvo en China el pasado enero para conmemorar el cuarenta aniversario de la emblemática visita de Nixon, aseguró, por su parte, que las relaciones entre EEUU y China "son importantes para ambos países y para el mundo".

"Ambas partes no deberían sólo conceder importancia a gestionar los asuntos prácticos, sino adoptar una estrategia a largo plazo en desarrollar lazos y extender la cooperación a más áreas", destacó.

El ex canciller, autor del libro "On China", publicado en mayo del pasado año, aplaudió los "logros" de la segunda potencia económica, según Xinhua, y remarcó que cree que "disfruta de un futuro brillante".

Por su parte, Wen aseveró que "es una gran prueba para las relaciones entre China y EEUU lidiar con los retos que supone la crisis financiera global y otros asuntos internacionales, salvaguardar la paz y promover un crecimiento sostenible".

El papel de Kissinger en las relaciones sino-americanas es fundamental desde que realizó su primera visita a China en julio de 1971, la cual fue el preámbulo del encuentro en 1972 entre Nixon y Mao Zedong, después de más de dos décadas de ausencia de relaciones diplomáticas en el contexto de la Guerra Fría y el mundo bilateral.

La llegada imprevista del ex canciller a Pekín se produce poco después de la crisis diplomática entre EEUU y China por el disidente ciego Chen Guangcheng, quien escapó de su arresto domiciliario, se refugió en la Embajada norteamericana durante seis días y, tras intensas negociaciones, se encuentra con su familia en Nueva York.

El propio Kissinger escribe con frecuencia sobre la evolución en las relaciones entre Pekín y Washington, y, aunque ha destacado la mejora de la cooperación, también ha comentado la "lucha de poderes inevitable" entre ambas potencias, según afirmaba en un artículo que firmó en la revista Foreign Policy (FP) el pasado abril.

En un tono muy distinto al expuesto hoy por el Ejecutivo chino, Kissinger escribía para FP lo siguiente:

"Importantes sectores en ambos países afirman que la lucha por la supremacía entre China y EEUU es inevitable y que, incluso, ya está en marcha. En este punto, los llamamientos a la cooperación chino-estadounidense se vuelven pasados de moda e, incluso, ingenuos".