El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reiteró hoy que su Gobierno no ha cerrado la posibilidad de entablar diálogos de paz con las guerrillas, pero insistió en que las circunstancias todavía no se han presentado.

Así lo aseguró Santos en una ceremonia de ascensos militares en la "Escuela José María Córdova", en Bogotá, en la que advirtió que el Estado ejercerá toda "la presión" sobre los alzados en armas, pero sin cerrar la puerta a "un diálogo que le dé una salida a este conflicto".

El gobernante ha dicho en varias oportunidades que está dispuesto a adelantar diálogos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las principales guerrillas del país, siempre y cuando los rebeldes manifiesten gestos de paz.

Las FARC dejaron en libertad, el 2 de abril, a los últimos diez soldados y policías que tenían secuestrados tras anunciar que abandonaban el secuestro, pero Santos considera que esos gestos son "insuficientes", aunque sí "un paso importante" en "la dirección correcta".

Santos remarcó que los eventuales diálogos de paz se darán "solamente cuando estemos absolutamente convencidos de que las circunstancias son las apropiadas y que ese diálogo será en nuestras condiciones y bajo nuestro dominio".

Explicó que cuando se den "las circunstancias" para estos acercamientos "el país los conocerá" y agregó que no se le debe tener miedo a la paz.

Santos insistió también en que se va "a lograr esa paz" y que ese cometido se hará "por las buenas o por las malas".

Las declaraciones de Santos se producen horas antes de que el Congreso colombiano discuta en último debate, el Marco Jurídico para la Paz, que le dará herramientas jurídicas al Gobierno para entablar diálogos de reconciliación en un futuro inmediato.

La iniciativa, de origen gubernamental, ya cumplió siete de los ocho debates, en medio de críticas como las del expresidente Álvaro Uribe, quien considera que abre paso a la impunidad.