Ocho nuevos seísmos, el mayor de 4,3 grados en la escala Richter, se registraron durante la noche en la región de Emilia Romagna, en el norte de Italia, que continúa temblando tras los grandes terremotos del 20 y 29 de mayo pasado, que causaron 26 muertos, informó el Instituto de Geofísica italiano.

Después de unos días de tranquilidad, los habitantes de las provincias de Mantova, Reggio Emilia y Modena, las más afectadas por los movimientos telúricos de las últimas semanas, han vuelto a vivir una noche de miedo.

El seísmo más fuerte, de 4,3 grados en la escala Richter, se produjo a las 03.48 hora local (01.38 GMT) a 10 kilómetros de profundidad y no provocó daños personales ni materiales, según la protección civil italiana, y se sintió en ciudades como Florencia o Venecia.

El resto de los temblores osciló entre los 2,1 y 2,8 grados en la escala Richter.

Los continuos temblores están complicando la vuelta a la normalidad en la región, donde 16.085 personas siguen durmiendo fuera de sus casas en los 45 campamentos de acogida y 64 instalaciones -entre hoteles, gimnasios, escuelas, cuarteles, y vagones de tren- puestas a su disposición.