El primer ministro italiano Mario Monti vio esfumarse el miércoles los casi siete meses de búsqueda de confianza popular cuando las tasas de préstamo en una subasta de bonos se catapultaron a niveles no vistos desde diciembre.

La venta de los bonos a doce meses, una preparación de la subasta de la deuda a mayor plazo, demostró la velocidad a la que se disparó la alarma en el mercado después que España admitió el fin de semana que sus bancos necesitaban un rescate.

Italia pagó una tasa de interés del 3,972% — un alza del 2,34% respecto de una subasta similar el mes pasado — para tomar prestados 6.500 millones de euros (8.120 millones de dólares) en dinero a doce meses de los mercados de bonos. Aunque la demanda fue sólida, la tasa elevada sugiere la preocupación de los inversionistas de que Italia pueda seguir el ejemplo de España.

"El contagio ha vuelto con creces, e Italia sufre las consecuencias del pedido español de asistencia externa", dijo el experto en deuda soberana, Nicholas Spiro. Los mercados, notó, no diferencian más entre Italia y España, "lo que es un indicio de que arrecia el pánico".

Justo antes de la venta de la deuda, Monti instó a los legisladores a acelerar el ritmo de las reformas en un intento por persuadir a los inversionistas escépticos que Italia es capaz de hacer los sacrificios económicos necesarios para escapar de la crisis de la deuda.

Aunque el déficit italiano es relativamente bajo, un 3,6% del PBI en comparación con el 8,9% de España, la economía no está creciendo y la deuda general es enorme, de 1,9 billones (correcto) de euros (2,4 billones de dólares). Para reducir esa deuda, la economía debe ser más competitiva.

Para lograrlo, el gobierno tecnócrata de Monti aprobó un paquete de aumentos impositivos y reducciones de costos en noviembre, y ha instrumentado reformas estructurales. Sin embargo, cabilderos y políticos han resistido las reformas, planteando la preocupación de que las disputas políticas internas dificulten la capacidad nacional de arreglar la economía, tal como ha sucedido en el pasado.