En otro obstáculo en la marcha de Egipto hacia la democracia, los liberales boicotearon el martes una sesión parlamentaria — convocada para designar a los miembros de una comisión que elaborará una nueva carta magna — debido a que, afirman, los islamistas pretenden dominar el proceso.

Una nueva constitución es crucial para la transición turbulenta de Egipto a un régimen democrático tras décadas de regímenes autoritarios en el país. Muchos egipcios confían en que la nueva carta magna reduzca las facultades a los presidentes y consagre como uno de los principales derechos la libertad de expresión y las protestas pacíficas.

Sin embargo, algunos temen que los islamistas puedan pretender que en la nueva carta magna la religión tenga un papel preponderante en el gobierno y que se restrinjan libertades.

La sesión conjunta de las dos cámaras del parlamento, a la que dominan los islamistas, fue convocada por el gobernante militar, mariscal de campo Hussein Tantawi, tras de que se estancaran las negociaciones entre las facciones políticas para conformar la comisión.

Mediante un fallo, un tribunal disolvió una anterior comisión llena de islamistas. Los legisladores liberales dijeron que los islamistas buscan dominar otra vez la nueva comisión y promovieron un recurso judicial para declarar ilegal a esta instancia.

La votación para los integrantes de la comisión prosiguió sin los alrededor de 60 legisladores que se retiraron. La cuenta de los votos se efectuaba la tarde del martes. La sesión conjunta incluyó más de 600 legisladores.

Las facultades de las instituciones estatales cruciales de Egipto han sido objeto de intensas disputas desde que el consejo militar suspendió la antigua constitución y asumió el poder tras la dimisión de Mubarak en febrero de 2011.

___

El corresponsal de The Associated Press, Aya Batrawy, contribuyó a este despacho.