Mientras sus seguidores se enfrascaban en riñas afuera del Estadio Nacional de Varsovia y empañaban así la Eurocopa, Polonia y Rusia empataron el martes 1-1 en un encuentro trepidante entre dos acérrimos rivales.

La policía informó que 10 personas resultaron heridas y más de 100 fueron detenidas tras los choques violentos en la capital polaca, luego que los hinchas rusos marcharon hacia el estadio para presenciar un encuentro de alta tensión con su viejo rival.

Alan Dzagoev dio a Rusia la ventaja a los 37 minutos, con un cabezazo que pareció encaminar a su selección a los cuartos de final. Pero Jakub Blaszczykowski empató por los coanfitriones a los 57.

En el otro partido del grupo, Rapública Checa se impuso 2-1 a Grecia para revivir sus esperanzas. Los griegos, que se coronaron en la Euro de 2004, quedaron hundidos en el sótano del Grupo A.

En Wroclaw, Peter Jiracek y Vaclav Pilar anotaron en los primeros seis minutos para poner en ventaja a los checos, que debieron esforzarse para salvaguardar la victoria, pues Fanis Gekas aprovechó un error del arquero Petr Cech, poco después del intermedio.

Grecia necesita ahora vencer a Rusia en su último partido para clasificarse a los cuartos de final, luego de abrir su participación con un empate 1-1 ante Polonia.

Mientras se disputaba el partido entre Grecia y República Checa, Varsovia era una olla de presión, ya que una multitud de rusos cruzó el Río Vistula, en una muestra de patriotismo considerada una provocación por muchos polacos.

En Polonia hay resentimiento ante las ocupaciones y matanzas que el país ha sufrido a manos de sus vecinos.

Resonaron las sirenas y estallaron numerosas bengalas, mientras la policía empleó cañones de agua y gases lacrimógenos para combatir los disturbios. Aficionados rivales se enfrentaron antes de lo que se preveía como el encuentro de mayor tensión en la primera ronda de la Euro.

Durante el partido, hinchas polacos atacaron a un grupo de rusos, que respondieron violentamente. Decenas de hinchas se agredieron a patadas y puñetazos.

En otro incidente, la policía polaca disparó balas de goma y gases lacrimógenos contra un grupo de jóvenes polacos que se enfrentaron y les lanzaron botellas cerca de una plaza donde unas 100.000 personas observaban el partido en pantallas gigantes.

Y mientras el Polonia-Rusia acaparaba titulares, la expectativa era altísima para el Alemania-Holanda el miércoles, sobre todo en el bando holandés. ¿Por qué? Una derrota convertiría a Holanda — uno de los grandes favoritos al título — en el primer equipo eliminado del campeonato, luego de su derrota 1-0 ante Dinamarca en su debut.