La Universidad de Chile viajará hoy a Buenos Aires para enfrentarse el próximo jueves al Boca Juniors en la semifinal de la Copa Libertadores, con los deberes hechos en el torneo de Apertura, donde ayer, lunes, selló el pase a semifinales y jugará ahora ante el Colo Colo.

Sin tiempo para el sosiego, la U está obligada a cambiar el chip del campeonato local por el del principal torneo continental de clubes.

Este lunes los jugadores dirigidos por el argentino Jorge Sampaoli certificaron su clasificación a la semifinal del Apertura al derrotar por 2-1 al Cobreloa.

Angelo Henríquez y Roberto Cereceda anotaron para la U, mientras que Juan Abarca, un exazul, hizo el gol del Cobreloa.

La U tenía una cómoda ventaja después del 0-2 conseguido el mes pasado en Calama en el partido de ida, pero el técnico alineó a muchos de los titulares habituales, a pesar de que algunos de ellos jugaron el fin de semana con la selección chilena.

A la U le espera ahora un ajetreado calendario. En apenas diez días se enfrentará en dos ocasiones con el Boca Juniors y otras dos con el Colo Colo.

La única duda es si los jugadores de la U aguantarán este trajín en la fase decisiva de la temporada, y el debate a cerca de si el entrenador debe dar descanso a las piezas clave del equipo ya se ha instalado en la prensa deportiva y los foros futbolísticos.

Sampaoli, sin embargo, ya he dejado claro que alineará a los mejores jugadores en todos los partidos que quedan por delante.

"Siempre vamos a disputar los desafíos con los mejores hombres", señaló Sampaoli, quien destacó que ayer sus jugadores hicieron "un esfuerzo bárbaro".

"Esa es la característica principal del equipo, la generosidad y el compromiso, a pesar de la adversidad", añadió.

La única duda de la U para el partido del jueves en Buenos Aires es la presencia del capitán José Rojas, que se someterá a un tratamiento con plaquetas para curar un microdesgarro en el muslo izquierdo que se hizo el sábado pasado en el partido entre Chile y Venezuela.