La Santa Sede e Israel constataron hoy "significativos progresos" hacia el acuerdo fiscal que negocian desde hace años, según informó el Vaticano tras la reunión que la Comisión Bilateral Permanente de Trabajo entre ambos Estados celebró en el Palacio Apostólico vaticano.

"Las negociaciones se han desarrollado en una atmósfera reflexiva y constructiva. La Comisión ha constatado que se han registrado progresos significativos hacia la conclusión del acuerdo", afirmaron la Santa Sede e Israel en un comunicado conjunto.

Las partes concordaron que la próxima reunión será el 6 de diciembre de 2012 en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, el Jerusalén.

La delegación vaticana la encabezó el subsecretario para las Relaciones con los Estados ("subsecretario de Exteriores"), Ettore Balestreo, y de la misma formó parte el nuncio en Israel, Antonio Franco.

Danny Ayalón, viceministro de Asuntos Exteriores de Israel, encabezó la delegación israelí, de la que formó parte Mordechay Lewy, embajador de Israel ante la Santa Sede.

Israel y la Santa Sede establecieron relaciones diplomáticas en 1993 y, aunque en un principio estaba previsto llegar a este acuerdo en un plazo de dos o tres años, se ha venido aplazando por unas u otras causas, lo que ha generado "frustración" en la Santa Sede, según ha reconocido en algunas ocasiones el nuncio Antonio Franco.

La Iglesia Católica, según se queja el Vaticano, sigue sin tener personalidad jurídica en Israel, lo que le impide defenderse cuando considera que han sido ocupadas sus propiedades.

Otro problema es la exención de impuestos que exige que se le aplique la Iglesia Católica, teniendo en cuenta que la ley israelí exime de su pago a los lugares de culto, como es el caso de las sinagogas.

El Vaticano pretende asimismo la devolución de algunas propiedades que la Iglesia Católica reclama, como la sala del Cenáculo, donde según la tradición Jesús celebró la Última Cena.