El presidente Hugo Chávez cantó, bailó y pronunció un largo discurso al lanzar su postulación a la reelección, ofreciendo un vistazo de una campaña en la que probablemente se esforzará al máximo para mostrarle a los venezolanos que el cáncer que padece no lo vencerá.

El mandatario de 57 años se veía cansado, hinchado y pálido el lunes cuando ingresó al Consejo Nacional Electoral para registrar su candidatura. Pero más tarde lució lleno de energía al entonar una canción folclórica con una banda y al pronunciar un fogoso discurso que se extendió casi tres horas.

"Apenas estamos calentando los motores", afirmó Chávez.

Luego le lanzó un golpe a su rival al afirmar que al candidato opositor Henrique Capriles "se le va acabar la gasolina".

El mandatario ha limitado sus presentaciones en público tras someterse a tratamiento contra el cáncer en Cuba. Llegó a la oficina electoral en un camión.

En contraste, Capriles, de 39 años, mostró su energía juvenil el domingo al caminar y trotar 10 kilómetros (seis millas) a través de la ciudad mientras encabezaba a una enorme multitud de partidarios hasta la misma oficina.

Chávez dijo que, a pesar de que lleva un año luchando contra el cáncer, está listo para hacer campaña y ganar por "nocaut" en las elecciones del 7 de octubre.

"¡Venimos de milagro en milagro y estoy seguro que con la ayuda de Dios seguiremos viviendo y seguiremos venciendo!", afirmó.

Chávez regresó de Cuba el 11 de mayo después de lo una ronda de terapia con radiación que calificó de ardua. No ha revelado detalles de su enfermedad, entre ellos el tipo de cáncer que padece ni la ubicación precisa de los dos tumores que le extirparon de la región pélvica el año pasado.

"Fue un año difícil", reconoció Chávez ante la multitud que lo vitoreaba, y que llenó la plaza frente a la oficina electoral.

Algunos analistas políticos dicen que el mandatario ha manejado con destreza el asunto de su enfermedad antes de la campaña presidencial, que arranca formalmente en julio.

Carlos Blanco, profesor de asuntos latinoamericanos en la Universidad de Boston, dijo que Chávez ha manipulado exitosamente a la opinión pública para evitar que lo perciba como un líder moribundo, incapaz de gobernar durante otro período de seis años.

"Chávez ha manejado con destreza su enfermedad: pasó de ser el 'presidente enfermo' a ser el 'presidente mártir', lo que puede permitirle conservar un apoyo importante", dijo Blanco, que fungió como ministro para la Reforma del Estado en Venezuela de 1989 a 1992.

Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, un centro de investigación en Washington, estuvo de acuerdo en que hasta ahora la enfermedad de Chávez parece haberle dado un impulso político.

"Tenga buena o mala salud, Chávez continúa dominando la escena política en Venezuela. Eso le deja poco espacio a Capriles para obtener mucha atención o tracción", afirmó Shifter. "Hasta ahora Capriles ha tenido poca visibilidad (ante las masas), en momentos en que los análisis políticos giran alrededor de la gravedad de la enfermedad de Chávez y los pronósticos médicos".

Las encuestas dicen que el presidente va delante de Capriles. Pero éste lleva varios meses recorriendo el país en busca de apoyo para su campaña.

Chávez dijo el sábado que se ha sometido a exámenes médicos tras su último tratamiento contra el cáncer y que todo salió bien. En las últimas semanas ha habido conjeturas en Venezuela sobre si su enfermedad limitará su capacidad de hacer campaña.

Luis Vicente León, que encabeza la firma encuestadora venezolana Datanálisis, dijo que el líder izquierdista ha manejado el mal que padece en una forma secreta y astuta que le ha permitido beneficiarse políticamente, lo cual "ha evitado que la población crea que es una enfermedad mortal que le impedirá el futuro".

Sin embargo, a medida que se acercan las elecciones, probablemente el mandatario tendrá que ajustar su estrategia y mostrar que está lo suficientemente sano como para hacer campaña con el fin de impedir que surjan ideas negativas sobre su salud, agregó León.

Uno de los puntos fuertes de Capriles frente a Chávez ha sido su energía. Los partidarios del líder opositor han comenzado a adquirir camisetas con un nuevo nombre para él, "El Flaco Presidente", en contraste con la contextura corpulenta de Chávez.

Pero los seguidores del mandatario en el mitin del lunes minimizaron el atractivo del candidato opositor.

"Capriles puede trotar todo lo que quiera. Eso no va a convencer a la gente de que es capaz de gobernar el país", dijo Rosa Morales, un ama de casa de 58 años que elogió al gobierno de Chávez por haberle dado recientemente un apartamento en un proyecto habitacional recién construido, lo cual le permitió mudarse de una choza decrépita ubicada en un barrio pobre en una colina.

"Chavez, por otro lado, ha sido un excelente jefe de estado aun estando enfermo y eso no va a cambiar", afirmó.

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Los periodistas Fabiola Sánchez y Ian James, ambos de The Associated Press, contribuyeron con este despacho.