La UEFA censuró los "incidentes aislados" de violencia que se produjeron en Varsovia en el marco del partido entre Polonia y Rusia por la Eurocopa, y los atribuyó a un "pequeño porcentaje de alborotadores".

La policía utilizó cañones de agua, gas lacrimógeno y balas de goma para dispersar las peleas y responder a los ataques de hinchas polacos contra los oficiales antes del encuentro del martes. Al menos 24 personas fueron heridas y 184 quedaron detenidas.

La UEFA señaló que "grupos de (hooligans) conocidos" atacaron a fanáticos "sin importar el equipo al que respaldaran".

Las autoridades polacas desplegaron a 5.600 oficiales en Varsovia, incluyendo unidades antimotines dentro del estadio, antes del final del partido.

El organismo rector del fútbol europeo aseguró que la Euro ha sido "abrumadoramente pacífica y festiva".