Decenas de descendientes de inmigrantes haitianos protestaron el martes frente a la Junta Central Electoral (JCE) por la negativa del gobierno dominicano a expedirles documentos de identidad.

Con pancartas en las que se leía "soy dominicano, quiero mis derechos" y "quiero trabajar", los manifestantes insistieron en el rechazo de la JCE les impide inscribirse en las escuelas, abrir cuentas bancarias, obtener pasaportes, casarse o realizar cualquier contrato civil.

"Nacimos aquí, somos dominicanos, todos estamos inscritos en el registro civil", se quejó Ana María Belique, integrante del grupo Reconoci.do, y quien luego de varios años de llevar su caso en los tribunales, en 2011 obtuvo copia su acta de nacimiento para ingresar a la universidad.

Belique, quien cursa el primer semestre de la carrera de leyes, recuerda que para continuar sus estudios debe presentar en la universidad su cédula de identidad, pero por su condición de descendiente de haitianos no ha podido tramitarla.

La JCE, que administra el registro civil, comenzó en 2007 a negar las copias de actas de nacimiento y cédulas de identidad a los descendientes de haitianos con el argumento de que habían sido registrados de forma fraudulenta por sus padres a fin de obtener la nacionalidad dominicana.

Roberto Rosario, presidente de la JCE, ha insistido que la medida tiene como fin eliminar los registros falsos y hacer más confiable el padrón electoral.

Sonia Adames, representante del Servicio Jesuita para Refugiados y Migrantes, insistió el martes que la negación de las actas de nacimiento representa la "desnacionalización" de miles de dominicanos de ascendencia haitiana.

Adames dijo que según un muestreo realizado por su organización se documentaron cerca de 1.600 casos de personas nacidas en el país a quienes la JCE les niega copia de sus documentos por su ascendencia haitiana.

El asunto está bajo estudio en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que citó en octubre, por segunda ocasión, a representantes del gobierno para que expliquen las medidas.

Alfredo Oguisten Sela, de 27 años, asegura que no se ha inscrito en la universidad y no ha conseguido su pasaporte porque, pese a que obtuvo copia de su certificado de nacimiento luego de que la JCE accedió a liberarlo, su acta especifica que está bajo investigación.

"Tengo meses tratando de tener mi pasaporte, ya pagué todos los impuestos y sólo me dicen que no me la dan porque mi acta tiene problemas", explica Oguisten.

Las organizaciones que forman parte del movimiento Reconoci.do, que cuanta con apoyo de la Unión Europea y Naciones Unidas, anunciaron que continuarán sus protestas cada mes.

De forma paralela a la retención de documentos por parte de la JCE, la Dirección de Migración anunció que con la entrada en vigencia de un nuevo reglamento electoral el 1 de junio, las escuelas no deberán inscribir a los de inmigrantes sin permiso migratorio.

La medida afectará principalmente a miles de hijos de inmigrantes haitianos. Según estimaciones de las autoridades, en Dominicana vive un millón de inmigrantes haitianos, la mayoría sin permiso migratorio.