Cuba rindió el martes un sentido adiós a Teófilo Stevenson, el boxeador que se convirtió en el máximo símbolo del deporte aficionado de la isla.

Centenares de personas se unieron a la familia de Stevenson, sus amigos y otros deportistas tanto en la funeraria como en el cementerio Colón de La Habana, donde el tres campeón olímpico de peso completo fue sepultado en el Panteón de las Fuerzas Armadas de Cuba.

Stevenson falleció repentinamente la víspera de una cardiopatía isquémica. Tenía 60 años.

"Dejó de latir el corazón que nunca flaqueó en el ring, el cubano digno, el hombre sencillo que defendió con pasión a la revolución", expresó José Ramón Fernández, el presidente del Comité Olímpico de Cuba que pronunció las palabras de despedida al boxeador.

Dotado de una pegada letal sumada a una actitud caballeresca que le valió el Premio Fair Play al deporte, Stevenson se coronó tres veces campeón olímpico en Munich 1972, Montreal 1976 y Moscú 1980, y también ganó tres títulos mundiales amateur.

"Campeón, campeón, hasta siempre", corearon los presentes durante la ceremonia al tiempo que aplaudieron un largo rato mientras las decenas de ofrendas florales caían sobre la tumba. Después cantaron el himno nacional.

Nadia Romero, ama de casa de 62 años, no le temió al intenso calor y vino a despedir a uno de los deportistas más queridos de la isla. "Teófilo era algo muy grande, un ejemplo como deportista, un hombre dedicado a su carrera y a su país, yo vi muchas de sus peleas, eso me motivo a venir para rendirle homenaje", expresó.

"Fue un hombre entero, el más grande de todos los tiempos", comentó entre sollozos, Ricardo Brito, un joven de 19 años.

Stevenson "fue el hombre sencillo que se detuvo a conversar con su gente y quien siempre tuvo una sonrisa para su pueblo", recalcó Fernández en sus breves palabras.

El féretro de Stevenson, cubierto con la bandera de Cuba y ofrendas florales del ex presidente Fidel Castro y de su hermano Raúl, actual mandatario de la isla, fue velado desde la noche del lunes en la principal funeraria de la capital cubana.

El ex gobernante aprovechó una de sus habituales "Reflexiones", sus columnas de opinión, para expresar su admiración por el boxeador

"Ningún otro boxeador amateur brilló tanto en la historia de ese deporte", escribió el líder. "¡Gloria eterna a su memoria!".

En la mañana del martes encabezaron la guardia de honor el campeón mundial Julio César La Cruz, así como Roniel Iglesias, medalla de bronce olímpica en el 2008, y Robeisis Ramírez, todos miembros del equipo que representará a la isla en la próxima cita de Londres.

"Vamos a salir bien en Londres", aseguró Stevenson hace unos días atrás al acudir en esta capital a un torneo de boxeo en el que se prepararon los principales púgiles de la isla.

Fraymari Arias, su esposa y ahora viuda con la que estuvo casado los últimos 20 años de su vida y con la que tuvo un hijo David, de 17 años, expresó el martes a la AP con voz entrecortada por el llanto: "hay que ser fuerte y recordarlo como era, bonachón, jaranero (alegre), bromista, chistoso y buen cocinero".

Stevenson mantuvo una gran amistad con el legendario boxeador estadunidense Muhammad Alí que lo visitó en varias oportunidades en la isla.

Alí hizo llegar sus condolencias mediante un mensaje difundido por el sitio digital Cubadebate en el que elogió a Stevenson.

"Aunque nunca peleó profesionalmente, haber ganado tres medallas de oro en tres Juegos Olímpicos diferentes, garantiza que él habría sido un enemigo formidable para cualquier otro campeón de peso pesado reinante o cualquier retador en su mejor momento", dijo Alí.

Añadió que "siempre recordaré el encuentro con el gran Teófilo en su Cuba natal. Él fue uno de los grandes de este mundo, y a la vez fue un hombre cálido y abrazable".

Nunca se llegó a dar lo que se llamó "la pelea del siglo" ante Stevenson, considerado como el mejor púgil amateur y Alí, el número uno del boxeo profesional. Cuando se le preguntaba al cubano sobre el resultado de ese combate siempre contestaba con una sonrisa en el rostro y diciendo que hubiesen empatado.

"Grande, invencible, genial... Pero también fiel, consecuente, solidario", ese era Stevenson plasmó la reseña del diario deportivo Jit en su edición del martes.

"Su muerte deja un vacío incalculable en el seno del deporte revolucionario cubano, donde ahora se multiplicará como ejemplo de patriotismo, dignidad y apego a su pueblo", reportó en su portada el diario oficial Granma.

Al momento de su fallecimiento, Stevenson era vicepresidente de la Federación Cubana de Boxeo y asistía a múltiples eventos deportivos. Además del boxeo también se le veía asistir al béisbol o participar en caminatas y carreras organizadas por el Instituto Cubano del deporte para estimular a la gente a hacer ejercicio como fue el caso el domingo pasado.

En enero de este año Stevenson estuvo hospitalizado 15 días por un problema cardiaco y estaba en tratamiento médico. Además de su hijo David, el estelar púgil tenía una hija, Heles, de 27 años.